Tu portal de
formación online
United States

Infórmate
Inicio » Catálogo » Curso de Coaching » NO TODO LO QUE DICEN DEL COACHING ES CIERTO.

Curso de Coaching

NO TODO LO QUE DICEN DEL COACHING ES CIERTO.

    Existen una serie de mitos en relación con el coaching, por lo que nos gustaría aclarar los más conocidos para seguir aproximándonos a la idea global de lo que supone el coaching. Para ello vamos a indicar a continuación los más difundidos, sobre todo en el ámbito de las organizaciones.



Definición exacta del coaching.

    Muchos piensan que existe una única definición de lo que significa el coaching, simplificándolo en la ayuda a las personas a trazar sus metas y acompañarles en el camino.

    Como podemos imaginar si recordamos el principio de este tema, no existe una sola definición, ya que la variación de elementos que conforman el coaching ofrece diversas visiones del mismo. Lo que sí es cierto es que se centra en un punto de partida, otro de llegada y que en el medio vemos el potencial que cada uno de nosotros tenemos.

Por lo tanto la idea de que existe una única y exclusiva definición, no es adecuada.



El coaching te hará feliz.

    Algunos piensan que solamente teniendo en cuenta nuestros sentimientos o los de las personas que nos rodean, ya estamos haciendo un proceso de coaching y que con eso seremos felices. Es cierto que los sentimientos son importantes, pero en el coaching hay otros muchos factores que nos permitirán alcanzar los objetivos marcados con un nivel de desempeño concretado y estable, ofreciendo a cada uno de nosotros afrontar los retos de una manera más autónoma.

                                                       



Coaching igual a mentoring.

    Mucha gente piensa que un proceso de coaching es similar a un proceso de mentoring. Es cierto que tienen algunos puntos en común, pero también diferencias.

    Por ejemplo, un mentor mantiene una relación con la otra persona a largo plazo. Un coach no, es más limitada en el tiempo. El coaching con su duración limitada expone desde un principio cuestiones específicas que se pueden medir a lo largo del proceso que nos acerca a las metas previamente definidas.

    Un mentor tiende a formar a una persona a su imagen y semejanza, mientras que un coach no intenta, en ningún caso, establecer vínculos emocionales y tampoco busca que el coachee se parezca a él, sino que, ayudándole a buscar en su interior, sea más consciente de cómo es.



El animador continuo.

    Algunas personas consideran que ser un coach es simplemente animar continuamente a las personas con las que compartes tu tiempo, a tus amigos, a los compañeros de trabajo, etc. No se trata de eso únicamente, ya que es preciso conocer las debilidades y fortalezas de cada persona, para que a continuación se apoyen en el conocimiento de a dónde queremos llegar, ofreciendo a las personas la posibilidad de entender lo que hay que modificar para alcanzar esas metas.



Se necesita mucho tiempo.

    Cualquier cosa que hagamos supone la inversión de una determinada cantidad de tiempo. Teniendo en cuenta la subjetividad que esto supone, dependerá de lo que cada uno valore ese tiempo, su predisposición, motivación y convencimiento para iniciar un proceso de coaching, que puede suponer una hora a la semana, durante un plazo entre tres meses y dos años.

                                                           



Coaching igual a psicoterapia.

    Hay personas que consideran que un proceso de coaching es similar a una terapia con un psicólogo, algo que no es cierto. Se podría considerar que hay aspectos en común, pero un coach no es un psicólogo, aunque sí que es cierto que está preparado para manejar aspectos emocionales y personales. El coaching se centra mucho en el presente y el futuro, minimizando la importancia que la psicoterapia le da al pasado.

    Nos ofrece unos pocos elementos claves para solucionar cualquier problema.

    Aunque muchos lo creen, no se trata de una receta mágica que nos permite, independientemente de cada persona y situación, afrontar los retos alcanzando siempre un final feliz.

    Cada proceso es diferente, ya que todos nosotros tenemos una serie de características únicas que nos marcan la búsqueda de diferentes metas, por lo que el camino para llegar a la meta que nos hemos propuesto, será individual.



Todo el mundo no puede iniciar un proceso de coaching.

    Hay ocasiones en las que en un proceso de coaching que no va bien, se llega a la conclusión de que el único responsable es la persona que lo ha iniciado, obviando el detalle de que por otra parte hay un coach que también influye. Todo el mundo puede iniciar un proceso de coaching, no hay limitación en este caso, quizás haya que poner nuestra atención en aspectos como la relación entre el coach y el coachee, el momento o la situación en la que se encuentran, u otra serie de factores que puedan influir a la hora de iniciar este proceso, pero teniendo muy en cuenta que cualquiera de nosotros puede apoyarse en el coaching para alcanzar sus metas.

                                                   



Cuanto mejor sea un trabajador (mejoras gracias al coaching), más opciones tiene de irse de la organización.

    En muchas organizaciones piensan que dando más conocimientos, responsabilidades, autonomía y libertad a un trabajador, lo único que se conseguirá es que haga lo que le dé la gana, y eso no sea provechoso para la organización.

    Pero nosotros creemos que un trabajador que busca mejorar en su desarrollo profesional y personal, y ve cómo en su organización apoyan este reto, incluyéndolo en un programa de coaching, y le ofrecen la oportunidad de potenciar sus aptitudes y mejorar sus actitudes, seguramente la motivación de estas personas será mayor y, al contrario de lo que se piensa, será un punto muy importante para seguir en esa organización y colaborar con todas las herramientas que esa persona pueda disponer en ese momento, para que con su esfuerzo de cada día pueda obtener unos resultados satisfactorios.



El coaching no supone nada para la organización.

    En muchas ocasiones, si una actuación no tiene un reflejo positivo inmediato en la parte económica de una organización no es tenida en cuenta, ya que se considera que no ha surgido el efecto deseado. El beneficio no se ve claramente, por lo tanto el coaching no es viable.

    Frente a esto, pensemos que el coaching es un proceso a medio plazo, que intenta inculcar ideas como la innovación, la creatividad, el conocimiento de nosotros mismos, la autonomía, la responsabilidad, la búsqueda de objetivos, la motivación interna y externa… No es algo que se consiga en dos días, ya que es necesario un esfuerzo. Primero por la persona que lo está llevando a cabo y, en segundo lugar, por parte de los que quieren ayudar a esta persona a cumplir sus objetivos, ya que estamos buscando que cada uno aporte lo mejor que tiene, ya que en muchísimas ocasiones ni el propio individuo conoce de primera mano el potencial que realmente puede llegar a desarrollar.

                                                       

    Como hemos visto, existen muchas ideas predefinidas y equivocadas sobre lo que es y lo que no es el coaching. Esperemos que poco a poco, nos vayamos aclarando y haciendo nuestra propia idea de lo que estamos hablando.



Si desea obtener un acceso sin restricciones a los contenidos del curso de Coaching y disfrutar de todas las herramientas del aula virtual (Videos explicativos streaming, acceso a los foros, chat, ejercicios resueltos, la ayuda del tutor, audioconferencia, estudio de grabación, test y actividades de autoevaluación, etc...) puede inscribirse completamente gratis y comenzar a realizar de forma inmediata el curso.