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Tipología de contratos en una negociación internacional

Contratos unilaterales

Son contratos unilaterales aquellos que generan obligaciones para una sola de las partes del contrato, y son contratos bilaterales o sinalagmáticos los que generan obligaciones recíprocas para ambas partes, dando lugar a un intercambio de bienes o servicios, como ocurre en la compraventa.

Contratos bilaterales

En los contratos bilaterales se distinguen los perfectos, de los imperfectos. Los primeros son los que desde el momento mismo de su conclusión, engendran obligaciones para todas las partes contratantes. Los segundos son aquellos que al concluirse el contrato, solo nacen obligaciones para una de las partes contratantes, pero que luego, por circunstancias posteriores y eventuales, pueden engendrarlas también para la otra parte.

Un contrato imperfecto

El comodato es un contrato por el cual una de las partes (comodante) entrega gratuitamente a la otra (comodatario) una cosa no fungible para que use de ella por cierto tiempo y se la devuelva a su término (art. 1.740 del Código Civil). En este tipo de contrato al concluirse no engendra obligaciones sino para el comodatario (cuidar la cosa prestada y devolverla al vencimiento del término); pero si él abona gastos extraordinarios  para su conservación, nace a cargo del comodante la obligación de reembolsarlos.

En los contratos bilaterales, no se admite que una de las partes pueda exigir la prestación de la otra mientras esta no haya satisfecho la propia.

Contratos societarios

Los contratos societarios son aquellos en los que intervienen dos o más sujetos que se obligan a poner en común dinero, bienes o industria con ánimo de repartir entre sí las ganancias, eventualmente mediante la creación de una persona jurídica nueva; mientras que los contratos parciarios son aquellos en que un contratante se obliga a ceder a otro la explotación de algo a cambio de una participación alícuota en los rendimientos que obtenga.

Contratos gratuitos

Contratos gratuitos son aquellos que implican un sacrificio patrimonial para una sola de las partes; en cambio, son contratos onerosos aquellos en los que cada una de las partes realiza una atribución patrimonial. Los contratos onerosos, a su vez pueden ser de dos tipos:

Contratos conmutativos

En los que la atribución que ha de realizar cada una de las partes está perfectamente determinada desde el momento de la celebración del contrato.

contratos aleatorios

En los que la sólo la prestación de una de las partes está determinada desde el principio, mientras que la de la otra se hace depender de un acontecimiento incierto o que ha de ocurrir en un tiempo indeterminado.

Contratos consensuados

Se denominan contratos consensuales a aquellos que se perfeccionarse en virtud del mero consentimiento de las partes y constituyen la regla general. Los contratos formales requieren el cumplimiento de determinadas formalidades especiales para su perfección; sólo son formales aquellos contratos a los que la Ley, excepcionalmente, atribuye de forma expresa tal carácter. Por último, son contratos reales, aquellos que requieren para su perfección, además del consentimiento de ambas partes, la entrega de una cosa determinada.

Contratos típicos

Los contratos típicos son los que está expresamente previstos y regulados por la Ley; en cambio, son contratos atípicos los que no tienen una regulación legal propia, sino que surgen del tráfico jurídico y de la autonomía negocial de los particulares, pudiendo alcanzar, en determinados casos una cierta "tipicidad social". Los contratos atípicos plantean el problema de determinar el régimen aplicable cuando surge algún conflicto entre las partes. Para configurar ese régimen, habrá que tener en cuenta:

Los pactos que hayan establecido las propias partes;

Las normas generales reguladoras de las obligaciones y contratos;

Las normas reguladoras de aquellos contratos típicos que guarden una relación de analogía o proximidad con el contrato celebrado.

Además de los contratos que hemos visto también se pueden señalar:

  • Contratos de negociación cuando las partes debaten el contenido del contrato.

  • Contratos por adhesión cuando hay una preredacción del contrato que la otra parte acepta o rechaza.

  • Contratos cívicos que son los regulados por el Código Civil.

  • Contratos mercantiles que son los regulados por el Código Mercantil.