Si respiramos de modo corto y rápido nuestra mente se agita y nos sentiremos nerviosos. Pero cuando nuestra respiración es lenta, profunda y regular nuestra mente y cuerpo se mantendrán en un estado de tranquilidad y calma.
Para empezar, debemos tener en cuenta los principios fundamentales de la respiración para que esta sea correcta.
Siempre por la nariz
Debemos respirar siempre por la nariz y evitar realizarlo por la boca. ¿Y eso por qué? Porque la función de la nariz es la de limpiar, filtrar, humedecer y acondicionar el aire tanto en la fase inspiradora como espiradora.
No obstante, hay situaciones de gran esfuerzo físico en las que se usa una espiración por la boca, pero esa respiración específica no es una respiración natural.
Profunda y completa
Ritmo regular
A menudo, respiramos de manera irregular, interrumpida y sincopada. Dar ritmo a la respiración significa completar la respiración en cada uno de los actos.
Sin embargo, la respiración se puede suspender al final de la inspiración (retención) o al final de la espiración (suspensión) tal como se utiliza en algunos deportes, disciplinas o técnicas de relajación y cambio de estado que más adelante veremos.
Vamos a explicar los conceptos básicos de los diferentes tipos de respiración.
Clavicular
Al inspirar el aire solo llega a la parte alta de los pulmones. En ese caso notamos la respiración corta y poco profunda. Sola es incorrecta, pobre e incluso nos pone nerviosos si la llevamos durante un tiempo prolongado. Es la forma en la que respiramos en los momentos de estrés, ansiedad o nerviosismo.
Torácica
Al inspirar enviamos el aire a la parte media de los pulmones y observamos que nuestro pecho se eleva y las costillas se abren. Al espirar notamos la respiración más profunda.
Abdominal
Al inspirar enviamos el aire a la parte baja de los pulmones y observamos que nuestro abdomen se eleva y se hincha. Al espirar notamos la respiración aún más profunda.
Completa
Al inspirar enviamos el aire primero al abdomen y luego al pecho. Al espirar desinflamos primero el pecho y luego el abdomen. Notarás una respiración muy profunda y relajante. ¡Esta es la correcta!
Utiliza la implicación táctil y visual para observarla mejor. Coloca la mano derecha en el pecho y la izquierda en el ombligo para percibir mejor las sensaciones. Piensa que estás llenando y vaciando un globo.
Fases de la respiración completa
Pautas imprescindibles
Errores más comunes
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