Modelos de diseño instruccional: diferencia entre ADDIE y SAM

8 de Octubre de 2026

Cuando se diseña una formación online, el contenido es solo una parte del trabajo. También hay que decidir cómo organizarlo para que tenga sentido para el alumno, qué recursos utilizar y en qué momento conviene revisar si el planteamiento está funcionando.

Los modelos de diseño instruccional sirven precisamente para ordenar este proceso. Dos de los más conocidos son ADDIE y SAM. Ambos se utilizan para diseñar experiencias formativas, pero parten de formas de trabajo diferentes. ADDIE apuesta por definir el proyecto con más detalle antes de desarrollar. SAM introduce la revisión y la mejora desde fases mucho más tempranas.

En este artículo repasamos en qué consiste cada uno de estos modelos de diseño instruccional, cuáles son sus principales diferencias y en qué tipo de proyectos puede encajar mejor cada enfoque. También veremos por qué, en la práctica, no siempre es necesario elegir entre uno u otro y cómo pueden combinarse dentro de un mismo proceso de creación formativa.

¿Qué es el modelo ADDIE?

ADDIE organiza el diseño de una formación en cinco fases:

Aunque el modelo suele representarse como una secuencia, en la práctica no tiene por qué aplicarse de forma rígida. La evaluación puede hacer necesario volver sobre decisiones anteriores y modificar parte del diseño.

Su principal fortaleza es que obliga a pensar el proyecto antes de entrar de lleno en producción.

Puede resultar especialmente útil cuando:

¿Qué es el modelo SAM?

SAM, siglas de Successive Approximation Model, plantea un enfoque más iterativo.

En lugar de definir por completo la solución antes de empezar a producir, propone trabajar con primeras versiones que puedan revisarse cuanto antes.

Por ejemplo, antes de desarrollar un curso completo puede crearse:

Esa primera versión permite comprobar si el planteamiento funciona y hacer ajustes antes de continuar con el resto del desarrollo.

La lógica de SAM consiste precisamente en repetir este proceso: crear una versión, revisarla y mejorarla.

Esto hace que resulte especialmente útil cuando no todos los requisitos están cerrados desde el principio o cuando el feedback de las personas implicadas puede cambiar de forma importante el resultado.

¿En qué se diferencian ADDIE y SAM?

La principal diferencia entre ambos modelos está en cómo se organiza el desarrollo y en qué momento se valida el diseño.

No se trata de decidir cuál es mejor. ADDIE aporta más estructura previa; SAM introduce antes la experimentación y la revisión.

La elección dependerá sobre todo del tipo de proyecto y del grado de definición con el que se empiece a trabajar.

¿Cuándo puede tener más sentido ADDIE?

ADDIE suele funcionar bien cuando sabemos con bastante precisión qué formación necesitamos desarrollar.

Puede ser una buena opción cuando:

En este tipo de proyectos, dedicar más tiempo al análisis y al diseño inicial puede reducir cambios importantes cuando el desarrollo ya está avanzado.

También aporta orden cuando se trabaja con cursos extensos o programas compuestos por varios módulos, donde mantener la coherencia entre contenidos resulta especialmente importante.

¿Cuándo puede encajar mejor SAM?

SAM resulta especialmente interesante cuando todavía hay aspectos del curso que necesitan probarse.

Puede encajar mejor si:

Esto ocurre, por ejemplo, con simulaciones, actividades interactivas o formas nuevas de presentar determinados contenidos.

Una solución puede parecer adecuada sobre el papel y no funcionar igual cuando se lleva a la práctica. Tener una primera versión permite comprobarlo antes y corregir el rumbo sin haber desarrollado todavía todo el proyecto.

SAM y ADDIE no son necesariamente excluyentes

En proyectos reales es bastante habitual encontrar planteamientos que toman elementos de ambos modelos.

Se puede realizar un análisis detallado al inicio, definir los objetivos y establecer una estructura general siguiendo una lógica cercana a ADDIE y, una vez comienza el desarrollo, trabajar con prototipos y revisiones más próximas a SAM.

Los modelos de diseño instruccional no deberían convertirse en una metodología que se aplica de forma automática. Su utilidad está en ayudar al equipo a tomar mejores decisiones durante el desarrollo de una formación.

El modelo importa, pero no sustituye al diseño instruccional

Las herramientas actuales permiten producir contenidos online cada vez más rápido. La inteligencia artificial ha acelerado todavía más buena parte de este trabajo.

Hoy es más sencillo generar materiales, crear actividades o preparar recursos visuales. Pero poder producir más rápido no significa necesariamente diseñar mejor.

Sigue siendo necesario tomar decisiones sobre:

ADDIE y SAM ofrecen dos formas distintas de organizar ese trabajo.

La elección entre uno y otro dependerá del proyecto, pero la cuestión de fondo sigue siendo la misma: que la metodología ayude a construir una formación coherente y útil, y no se convierta simplemente en una serie de pasos que hay que cumplir.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden aplicar ADDIE y SAM a formación presencial?

Sí. Aunque son habituales en eLearning, ambos pueden utilizarse también en formación presencial o blended.

¿Es necesario seguir todas las fases de estos modelos?

No siempre. Pueden adaptarse al tamaño, complejidad y necesidades de cada proyecto formativo.

¿Qué herramientas se pueden utilizar para aplicar ADDIE o SAM?

Pueden emplearse herramientas de planificación, autoría, prototipado, colaboración y gestión de proyectos, según las necesidades del equipo.

¿Qué papel tiene el alumno en estos modelos?

Su perfil, necesidades y experiencia deben tenerse en cuenta durante el diseño y la evaluación de la formación.