Mujer, presente y futuro del eLearning

10 de Marzo de 2020

El pasado fin de semana fue 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Siempre orgullosos de nuestro equipo queremos presentar a una mujer pieza clave en el engranaje de ADR Formación.

Coordinadora de un departamento estratégico para la empresa, ella es Judith Claudia Perlmuter de nuestro Departamento de Contenidos.

En el post de hoy compartimos el testimonio, visión y bagaje en el sector del eLearning de Judith.

      

 

Judith Claudia Perlmuter: "No hay edad ni sexo para formarse, es un proceso que nunca acaba y que nos permite empoderarnos"

Soy Responsable del Departamento de Contenidos en ADR Formación. Tengo formación Docente y en Ciencias Empresariales. Me ocupo de la comunicación con el personal docente, el desarrollo del catálogo estratégico de cursos, el seguimiento, soporte y corrección de los proyectos formativos en desarrollo y la supervisión de impartición de proyectos de eLearning. La misión de nuestro departamento está alineada con el crecimiento del catálogo con cursos de calidad.

Considero hoy en día fundamental el eLearning pues acerca la formación a personas que de otro modo no podrían acceder a ella. Nuestro objetivo es ser facilitadores del conocimiento y el eLearning favorece esta concepción, poniendo al alumnado en el centro del proceso de aprendizaje.

Laboralmente he pasado por sectores como los Seguros y las Comunicaciones Móviles, en Argentina y España. La docencia me ha acompañado en todos mis trabajos y mi llegada al mundo del eLearning me ha aportado una nueva visión del mundo de la formación. He descubierto desde la experiencia, que la formación online puede ser tanto o más rigurosa que la presencial y que gracias a ella, personas de todos los ámbitos, como por ejemplo de medios rurales, consiguen mejorar sus competencias profesionales.

No voy a caer en el cliché de decir que gracias al esfuerzo y la tenacidad he conseguido todo lo que tengo profesionalmente. Porque,  aunque  si bien es cierto, no debo olvidarme del apoyo recibido tanto desde el entorno familiar como desde el laboral. El hecho de ser mujer en ningún momento significó una barrera para mi crecimiento personal y profesional.

Me siento afortunada de tener el bagaje laboral y familiar que tengo. Ahora mismo muchas mujeres no somos conscientes de que gran parte de lo que tenemos, es el fruto de la lucha y el esfuerzo por la igualdad. En este aspecto mi abuela materna ha sido mi inspiración: en los inicios del siglo XX fue de las primeras mujeres en cursar estudios universitarios. Esto en un momento y en un entorno, en el que muchas mujeres apenas si tenían acceso a la educación básica. Sin olvidar que vivió en época de guerra y persecución por razones religiosas. Ella salió adelante gracias a su perseverancia y la educación jugó un papel fundamental en su vida. Con 50 años tuvo que volver a estudiar toda la carrera porque con la migración y cambio de país, su título no pudo ser validado. Esto nos demuestra que no hay edad ni sexo para formarse, es un proceso que nunca acaba y que nos permite empoderarnos.