26 de Febrero de 2026
Riesgo ATEX: gestión eficaz en la empresa
Autoría: Álvaro Hernando
Especialista en seguridad integral y cumplimiento normativo, con enfoque en PRL y desarrollo de personas en entornos organizativos.
Tiempo de lectura: minutos

Las atmósferas explosivas forman parte de la realidad de numerosos sectores productivos en España: industria química, alimentaria, instalaciones energéticas, calderas industriales, explotaciones mineras... entre otros. Cuando gases, vapores o polvo combustible se mezclan con el aire en determinadas condiciones, basta una chispa para desencadenar consecuencias graves.
El marco normativo español, a través del Real Decreto 681/2003, establece obligaciones específicas para las empresas con riesgo de atmósferas explosivas: evaluación técnica, clasificación de zonas, adopción de medidas preventivas y capacitación del personal expuesto. La gestión de este riesgo no es opcional, sino una responsabilidad estructural dentro del sistema preventivo.
Comprender cómo se materializa ese riesgo en entornos reales es el primer paso para gestionarlo con rigor. En este artículo analizamos cómo se materializa el riesgo de atmósferas explosivas en entornos reales, qué aprendizajes nos dejan accidentes recientes y por qué la formación especializada es la mejor opción para la prevención eficaz.
Accidentes recientes: qué nos enseñan
Los incidentes ocurridos en distintos sectores permiten analizar patrones comunes. El objetivo no es señalar, sino extraer aprendizajes aplicables a cualquier entorno industrial.
Industria alimentaria: cuando el polvo se convierte en combustible
En marzo de 2024, un accidente dejó tres personas con heridas leves y, meses después, otro incidente obligó a paralizar una línea de producción durante varios días.
En instalaciones donde se manipulan harina, azúcar, almidón o pienso, el polvo puede comportarse como un combustible altamente reactivo si se dispersa en el aire y encuentra una fuente de ignición.
Estos casos ponen de relieve aspectos técnicos clave:
· La acumulación progresiva de polvo en superficies y estructuras elevadas.
· La dispersión accidental durante tareas de limpieza o mantenimiento.
· La presencia de fuentes de ignición como fricción mecánica, electricidad estática o trabajos en caliente.
La gestión del riesgo exige identificar zonas críticas como silos, filtros o cintas transportadoras, aplicar protocolos de limpieza adecuados y mantener un control preventivo continuo.
Fábrica en Ibi (Alicante, 2024): límites operativos y equipos a presión
En 2024, una explosión de caldera en una fábrica en Ibi (Alicante) causó múltiples víctimas mortales y personas heridas. Este tipo de sucesos suele estar relacionado con fallos en el control del proceso, mantenimiento inadecuado o deficiencias en la supervisión técnica.
En entornos con equipos a presión, comprender los límites de operación, las variables críticas y los sistemas de seguridad asociados es determinante. Pequeñas desviaciones acumuladas pueden generar escenarios de riesgo si no se detectan a tiempo o si no existen protocolos claros de actuación.
La gestión eficaz exige:
· Monitorización constante de parámetros críticos.
· Mantenimiento preventivo riguroso.
· Coordinación entre producción y mantenimiento.
· Análisis técnico de incidentes previos para evitar su repetición.
Accidente minero en Cerredo: el impacto de la falta de control
El accidente en la mina de Cerredo, donde murieron cinco mineros, evidenció la gravedad de operar en entornos con presencia potencial de gases inflamables sin controles adecuados. En actividades extractivas y en otros sectores con riesgo similar, la ausencia de evaluación rigurosa, supervisión técnica y medidas organizativas convierte el entorno en altamente inestable.
Las atmósferas explosivas no siempre son visibles ni perceptibles. Por ello, la identificación sistemática del riesgo, la medición continua y el cumplimiento estricto de procedimientos son elementos esenciales para evitar situaciones irreversibles.
El papel estratégico de técnicos y mandos intermedios
En todos estos escenarios hay un elemento común: las decisiones operativas del día a día.
Las personas técnicas de mantenimiento, responsables de producción, mandos intermedios y profesionales de PRL están en contacto directo con la realidad del proceso productivo. Su criterio influye en aspectos como:
· La identificación de fuentes de ignición habituales.
· La detección de acumulaciones peligrosas de polvo o fugas de gases.
· La correcta intervención en equipos situados en zonas clasificadas.
· La coordinación de actividades con empresas externas.
· La aplicación efectiva de medidas organizativas y técnicas.
Son quienes convierten la planificación preventiva en práctica real.
Formación ATEX: de la teoría a la gestión eficaz del riesgo
El análisis demuestra que el riesgo ATEX no distingue tamaño ni sector y que sus consecuencias pueden ser irreparables a nivel humano y críticas para la continuidad del negocio, con paralizaciones, sanciones, responsabilidades legales y un grave impacto reputacional. Afrontarlo exige algo más que documentación técnica: requiere comprensión profunda del riesgo y capacidad de anticipación.
Por ello, la formación especializada en ATEX se convierte en una herramienta clave para consolidar conocimientos técnicos, integrar la seguridad en la operativa diaria, mejorar la toma de decisiones en situaciones críticas y reforzar la cultura preventiva.
Mi Curso de Atmósferas Explosivas: identificación y evaluación de riesgos está diseñado para que profesionales de sectores industriales como el químico, petroquímico, alimentario o farmacéutico, así como técnicos de prevención, responsables de PRL, ingenieros y personal de mantenimiento, dominen la identificación, evaluación y control de los riesgos asociados a atmósferas explosivas conforme a la normativa vigente.
Se imparte en modalidad 100 % online y sin horarios, lo que permite avanzar a tu ritmo y compatibilizar la formación con la actividad profesional. Una oportunidad estratégica para reforzar la seguridad en tu empresa, minimizar riesgos críticos y convertir la prevención en una verdadera ventaja competitiva.
La prevención eficaz se construye a partir de conocimiento aplicado. Transformar la evaluación técnica en comportamiento seguro es el verdadero desafío. Y ese proceso solo es posible cuando las personas que intervienen en el sistema productivo comprenden plenamente el riesgo que gestionan. Apostar por esa capacitación no es solo cumplir con la normativa: es proteger a las personas, asegurar la continuidad del negocio frente a un riesgo que no admite improvisación.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una atmósfera explosiva?
Mezcla de gases, vapores o polvos combustibles con el aire que puede inflamarse ante una fuente de ignición.
¿Qué empresas deben cumplir la normativa ATEX?
Todas aquellas donde exista riesgo de formación de atmósferas explosivas, según el RD 681/2003.
¿Es obligatoria la formación ATEX?
Sí. El personal expuesto debe recibir formación específica y adecuada al riesgo.
¿Quién debería formarse en ATEX?
Técnicos de PRL, mantenimiento, producción, ingenieros y mandos intermedios en entornos con riesgo...todo el personal implicado.