La inteligencia emocional y el trabajo en equipo

Cada vez tenemos más presente que para conseguir una mente grupal, que piense, actúe y se desarrolle correctamente, es necesaria la inteligencia emocional. Nos hemos dado cuenta de que ya no es suficiente con un coeficiente intelectual superior o el talento técnico para conseguir que una persona sea de gran utilidad en un equipo.

En la Universidad de Cambridge se realizaron una serie de experimentos relacionados con este tema. En uno de ellos se crearon 120 equipos gerenciales que debían decidir el nombre de una organización ficticia. Algunos de estos equipos estaban formados únicamente con personas cuyo coeficiente intelectual era superior a la media, por lo que teóricamente partían con ventaja.

Pero a medida que el experimento se desarrollaba, los resultados indicaban que estos equipos con personas teóricamente "más inteligentes", realmente desempeñaban su trabajo peor que los grupos con personas "no tan inteligentes". Las personas responsables de la investigación se dieron cuenta de que las personas integrantes de los equipos con un elevado coeficiente intelectual se centraban en un inacabable debate competitivo y que además todas las personas de estos grupos elegían el mismo tipo de tarea, obcecándose en trabajos de gran interés intelectual, mediante el análisis y el contraanálisis. Nadie se preocupaba de planificar, recopilar e intercambiar información, coordinar un plan, etc. Todas querían destacar por encima de los demás.

Por lo que hemos visto, que las personas que forman parte de un equipo de trabajo tengan un coeficiente intelectual elevado no es sinónimo de éxito, más bien al contrario. Es más conveniente el fomento de una armonía interna, ya que de esta forma se aprovecha mejor el talento de todas las personas. Se ha destacado en varios estudios que son muchos los elementos que intervienen en la eficacia de un grupo de trabajo, pero el más destacado es el factor humano, cómo interactúan entre sí las personas que componen el equipo y con aquellas que se relacionan con dicho equipo.

   

 

 

Que las personas que forman parte de un equipo de trabajo tengan un Coeficiente Intelectual elevado no es sinónimo de éxito, más bien al contrario.

 

 

Socializar la mente