La Economía Circular post COVID-19

La pandemia de COVID-19 sufrida durante los años 2020 y 2021 suscitó un renovado interés por la economía circular, debido a que obligó a hacer una pausa que nos ha permitido reflexionar desde entonces sobre la inviabilidad del actual modelo lineal.

Una vez adoptadas las medidas de respuesta a la emergencia económica, las administraciones aprovecharon esta oportunidad para hacer cambios en sus políticas a distintas escalas, las empresas en sus modelos de producción y la ciudadanía, en cierta medida en la forma de consumir.

Estas acciones conjuntas situarán a nuestra economía en un nuevo camino hacia un futuro de crecimiento, en el que el aumento de la calidad de vida esté desacoplado de la extracción de recursos y del gasto energético.

El Pacto Verde Europeo y el Plan de Acción para la Economía Circular, junto con el plan de recuperación NextGenerationEU, dibujaron los objetivos a seguir en la UE y destinaron billones de euros a reducir las emisiones e invertir en economía circular con el objetivo de que Europa fuera el primer continente que consiguiera desacoplar el crecimiento del uso de recursos.

Desacoplamiento entre crecimiento económico e impacto ambiental.

Fuente: International Resource Panel (IRP), 2019.

En mayo de 2021 se aprobó el I Plan de Acción de la Economía Circular en España, que consistió en el primer paso importante de la Estrategia Española de Economía Circular: España Circular 2030.

En enero de 2026 se ha aprobado el II Plan de Acción de Economía Circular, con 105 medidas para fomentar la circularidad en España.

 

España Circular 2030 orienta la transición de España hacia un modelo de producción y consumo más eficiente en el uso de recursos, que reduce residuos y emisiones y refuerza la competitividad y la resiliencia económica mediante objetivos y líneas de acción coordinadas.