Participación ciudadana en la gestión patrimonial
El patrimonio solo puede ser sostenible si las comunidades lo sienten como propio. Para ello, es fundamental fomentar la participación activa a través de:
Voluntariado en proyectos de conservación.
Procesos de consulta ciudadana para diseñar planes de uso y gestión.
Creación de asociaciones locales que defiendan y promuevan el patrimonio.
Ejemplo: En el País Vasco, asociaciones vecinales han sido clave en la recuperación de molinos y caseríos tradicionales.
La participación no es un gesto simbólico, sino una herramienta que legitima las decisiones y garantiza la sostenibilidad social del patrimonio.