Entrar al aula
×

El sustrato en los cultivos hidropónicos

Un sustrato es todo material sólido distinto del suelo, bien sea de origen natural, de síntesis, mineral u orgánico, que, colocado en un contenedor, en forma pura o en mezcla, permite el anclaje del sistema radicular de la planta, desempeñando un papel de soporte para la planta.

El sustrato puede intervenir o no en el complejo proceso de la nutrición mineral de la planta.

En un cultivo sin suelo, se denomina «sustrato» a un medio material, normalmente sólido, en el cual se desarrollan las raíces del cultivo.

Los sustratos deben proporcionar al cultivo todo lo que el cultivo requiere y que normalmente toma por la raíz: agua, nutrientes minerales y oxígeno.

Estos sustratos suelen estar confinados en contenedores que pueden dividirse según:

Distintas formas 

Abiertas o cerradas.

Volúmenes 

 Cubos, prismas o cilindros.

Aspectos 

A granel, en bolsas o en sacos.

Estos sustratos también deben contribuir a proporcionar a las raíces otras cuatro propiedades muy importantes:

Oscuridad 
Oscuridad absoluta para el buen desarrollo del sistema radicular de las plantas.
Temperatura
Una temperatura óptima para que la raíz pueda llevar a cabo todas las funciones que tiene encomendadas.
Ambiente favorable
Un ambiente propicio para el establecimiento de una microflora favorable para el cultivo (llamada rizosfera).
Ambiente no propicio
Un ambiente no favorable para el desarrollo de microorganismos u otros agentes que puedan actuar como transmisores de plagas y enfermedades.