Concepto, origen y fases del Design Thinking
El Design Thinking es un enfoque metodológico que permite abordar problemas complejos mediante la comprensión profunda de las necesidades de los usuarios y la generación de soluciones innovadoras. En el contexto digital, su relevancia aumenta al incorporarse la perspectiva de accesibilidad web, asegurando que los productos y servicios sean utilizables por el mayor número posible de personas, independientemente de sus capacidades.
¿Qué es el Design Thinking?
Design Thinking es una metodología centrada en las personas, utilizada para resolver problemas e innovar a través de la creatividad, la empatía y la experimentación. Su objetivo principal es encontrar soluciones que sean, a la vez, deseables para los usuarios, técnicamente viables y viables desde el punto de vista del negocio. La metodología involucra a los usuarios finales en todas las fases del proceso, lo cual es fundamental para el diseño inclusivo y accesible.
Origen del Design Thinking
El concepto de Design Thinking surge en la década de los años 60, pero toma relevancia y sistematización en los años 90 gracias a la consultora IDEO y las investigaciones académicas de la Universidad de Stanford. Originalmente se aplicaba al diseño industrial y de productos físicos, pero rápidamente se expandió a otros ámbitos, incluidos los servicios digitales y el desarrollo web, adaptándose a contextos donde la experiencia del usuario es un factor diferencial.
Fases del Design Thinking
La estructura clásica del Design Thinking comprende una serie de fases secuenciales y, al mismo tiempo, iterativas. Estas fases fomentan la colaboración multidisciplinar y garantizan una aproximación holística y empática a los retos de diseño.
En esta fase se recopila información sobre los usuarios finales para comprender sus necesidades, motivaciones, limitaciones y el entorno en el que interactúan. En accesibilidad, implica identificar barreras que enfrentan las personas con discapacidad o diferentes características.
Aquí se sintetiza la información reunida para delimitar con claridad el problema a resolver, formulando un punto de vista desde la perspectiva del usuario.
Definir cómo crear una navegación web que no dependa exclusivamente de la visión.
En esta etapa se generan posibles soluciones de forma creativa, priorizando ideas que promuevan la inclusión y la accesibilidad desde el inicio.
Es importante considerar la diversidad de usuarios en las sesiones de brainstorming.
Se desarrollan representaciones o versiones simplificadas de las soluciones seleccionadas, permitiendo evaluar su funcionamiento desde la perspectiva de la accesibilidad y el uso real.
Se involucra a las personas usuarias (incluidas aquellas con discapacidad) para probar los prototipos y obtener retroalimentación específica, asegurando que las soluciones sean eficientes, usables e inclusivas antes de su implementación definitiva.
El Design Thinking no es un proceso lineal. A medida que se avanza, es habitual regresar a fases anteriores en función de la retroalimentación recibida, ajustando soluciones hasta alcanzar una propuesta verdaderamente centrada en el usuario y accesible para todos.
En las siguientes unidades del curso veremos más detalladamente cada fase del Design Thinking.