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Las técnicas asertivas y la defensa emocional

Conocer técnicas asertivas

En un momento dado, nos veremos "obligados" a defender y activar nuestras motivaciones intrínsecas, priorizándolas sobre las motivaciones extrínsecas que muchas veces dominan. Las habilidades sociales son esenciales en este camino, y conocer técnicas asertivas concretas nos ayudará mucho.

Se trata de una serie de técnicas mediante las cuales se pueden aplicar determinados comportamientos en relación a la posible manipulación emocional.

Desde la reflexión y voluntariedad se aplican las ideas que tenemos, defendiendo nuestros derechos y liberándonos de culpas aprendidas previamente.

Disco rayado

Repetir con paciencia y continuidad lo que pensamos y creemos sobre la situación tratada.

Evitar criticar, discutir o provocar, simplemente se trata de repetir nuestro punto de vista continuamente, sin rendirnos, buscando que la otra persona quede convencida o recule en su actitud.

Ejemplo:

Trabajador 1. “El sábado, tal y como se ha expuesto en el tablón, tienes que venir a trabajar”.

Trabajador 2. “A mí nadie me ha comunicado nada sobre que tenga que venir el sábado a trabajar”

Trabajador 1. “Te lo estoy comunicando ahora y además está en el tablón. El sábado tienes que venir a trabajar, es tu guardia”.

Banco de niebla

Frente a las críticas destructivas la idea es dar la razón en los aspectos que a nuestro entender son ciertos, ofreciendo así la sensación de que aceptamos lo que se dice, pero dejando claro que nuestra posición es firme e inamovible.

También se denomina Convenir en Verdad, y se asemeja a un banco de niebla ya que, por mucho que le hables, no te responderá. Si le intentas golpear, no se defenderá. Si le tratas de agredir con una barra de hierro, no te pegará.

Por muchas cosas que hagas, el banco de niebla recibe, pero no modifica su posición, está siempre igual, y tú al final acabas cansado y dejándolo en paz.

Por todo ello, hemos de pensar que, si se aplica de forma continuada, se puede conseguir que, al recibir críticas, estas puedan ser constructivas y seamos capaces de percibirlas de una forma más natural para posteriormente decidir si nos importan o no.

Otro aspecto interesante que ofrece esta técnica es que normalmente las críticas se reducen, ya que las personas que las hacen se dan cuenta de que por mucho que hagan, tú solo tienes en cuenta las que son importantes, mientras que las otras nos son indiferentes y no nos afectan en absoluto, por lo que la posible manipulación es nula.

Normalmente el conflicto se suele ver reducido, ya que la comunicación mejora con la asertividad. Viendo que no estamos frente a competidores, realmente se busca la cooperación.

Normalmente las críticas se suelen basar en la verdad, lo que te dicen es cierto y no hay mucho que comentar.

Con la probabilidad, exponiendo una opción futura. O con una regla general o la lógica, reiterando lo que se considera más apropiado en cada caso.

Acuerdo parcial, asertivo o aserción negativa

Se asemeja mucho al banco de niebla, aunque en este caso se trata de ir un poco más lejos, no solamente en aceptar la crítica, sino diferenciar entre el fondo y la forma.

Podemos aceptar que hemos cometido un error. Somos humanos y nos equivocamos, y así hay que comunicarlo, siendo conscientes de que ese error se ha cometido y nosotros somos los responsables. Pero generalizar es malo, y muchas veces la forma de decir las cosas también es negativa, y eso hay que señalarlo y aclararlo.

Aceptamos lo que hemos hecho, pero no la forma en la que se hace la crítica ni la generalidad que se establece, ya que eso puede llevar a etiquetar a alguien, algo no muy acertado.

Se recomienda utilizar frases relacionadas con la aserción negativa como:

“No se cómo hice esa tontería”.

”Hoy estoy un poco torpe, no me siento muy bien por haber hecho eso”.

Que hayamos hecho una torpeza no significa que seamos torpes, hemos de dejar todo claro.

Por lo tanto, si queremos hacer una crítica, intentaremos concretar lo máximo posible, sin generalizar en ningún caso, exponiendo lo que ha pasado siempre desde un espíritu constructivo.

Asertividad positiva

Esta forma de conducta asertiva consiste en expresar auténtico afecto y aprecio por otras personas.

La asertividad positiva supone que uno se mantiene atento a lo bueno y valioso que hay en los demás y, habiéndose dado cuenta de ello, la persona asertiva está dispuesta a reconocer generosamente eso bueno y valioso, y a comunicarlo de manera verbal o no verbal.

Yo

Se trata de realizar la comunicación siempre en primera persona. Hablar desde lo que siento, pienso o considero acertado o no.

De esta forma, evitaremos mensajes que se pueden interpretar como acusadores, utilizando el TÚ.

Se plantean desde el respeto, la libertad, y la autonomía de cada uno, con expresiones como “considero que…” “me gustaría…”

Aplazamiento asertivo

Esta técnica se centra en aplazar la respuesta frente a una pregunta, crítica o situación comprometida, hasta otro momento en el que estemosmejor preparados, menos nerviosos, más relajados y conscientes de lo que hemos de contestar.

Es perfecta para las personas indecisas, tímidas o tendentes a ponerse nerviosas.

Ej. “Creo que lo mejor es que responda más tarde”. Todos somos personas y podemos tener un mal día, por lo que es mejor callar y exponer lo que pensamos más tarde.

Recordemos una frase relacionada con este punto: “Soy dueño de mi silencio y esclavo de mis palabras”.

Ignorar

Omitir, desde la empatía y comprensión, las causas por las cuales nuestro interlocutor está enfadado, optando por continuar la conversación un poco más tarde, cuando la situación esté más calmada. Para ello, apostaremos por un tono de voz y un volumen medio. Ej. “Creo que ahora estamos un poco nerviosos, lo mejor será que continuemos un poco más tarde”.