Retos comunes en la etapa de jubilación

El envejecimiento demográfico genera muchos desafíos a medio y a largo plazo no solo para la persona en sí, sino también para toda la sociedad en su conjunto y para la clase política en particular. Según el INE, más del 20% de la población de España supera los 65 años y se prevé que, para antes del 2040, se supere el 26%. La mayor longevidad de las personas plantea diferentes retos, pero sobre todo deja en el aire una pregunta. Si sabemos que el envejecimiento es un proceso causado por la acumulación de daños moleculares y celulares producidos por el paso del tiempo ¿Es posible vivir mejor si se vive más?

Según la OMS, podemos establecer 3 etapas dentro de la vejez y cada una de ellas presenta unas características que deberemos considerar a la hora de transitarlas. Sin embargo, no todo el mundo pasará por todas ellas y se se pueden observar diferencias importantes entre las personas dentro de una misma etapa.

Etapa 1 (65 - 74 años)

La integran personas con capacidades físicas y mentales relativamente estables.

Etapa 2 (75 - 84 años)

Engloba a personas con un deterioro de sus capacidades.

Etapa 3 (85 años o más)

En este segmento se incluye a las personas que presentan pérdida significativa de sus capacidades.

No obstante, se deberá empezar a afrontar los retos de la vejez en una etapa que algunos autores llaman la etapa de la independencia y que suele abarcar aproximadamente desde los 55 años hasta el momento de la jubilación "oficial".

Como se puede intuir, cada persona tendrá que afrontar diferentes retos según la etapa en la que se encuentre, con independencia de la edad cronológica que tenga en ese momento.

Desafíos que presenta cada etapa

Pasemos ahora a vincular los principales retos que la persona podría tener que afrontar en cada una de estas etapas:

1. Etapa de independencia (entre los 55 y los 64 años)

La actividad laboral es la que determina la edad adulta, en la etapa de independencia la persona deberá prepararse tanto a nivel psicológico como práctico. Asimismo, empiezan a sentirse algunos cambios a nivel orgánico. Algunos de ellos:

  • La masa muscular es reemplazada gradualmente por grasa.
  • Se pierde densidad ósea por la reducción de la absorción de calcio.
  • Los ligamentos y tendones pierden elasticidad generando mayor rigidez.
  • El cerebro puede funcionar con mayor lentitud.
  • Es común perder/extraviar cosas u olvidar detalles.
  • Se producen cambios en el aparato reproductor (menopausia, pérdida de potencia y vigor sexual)
  • El sistema inmunitario se vuelve más lento...
2. Etapa de la primera vejez (65 - 74 años)

Esta fase requiere reorganizar su estilo de vida y su tiempo diario. Necesita buscar una nueva "tarea". La persona intenta cumplir con todas las "actividades pendientes" que fue acumulando o demorando durante su período adulto. Intentará reemplazar su antiguo "tiempo laboral" con otra rutina, con el tiempo irá reduciendo su nivel de dedicación a la nueva "actividad o actividades de reemplazo". A pesar de tener las capacidades relativamente estables, el proceso de envejecimiento celular sigue avanzando:

  • Pérdida de visión y alteración en la percepción de los colores.
  • Disminución en los sentidos del gusto y del olfato.
  • Cada vez resulta más difícil percibir sonidos agudos.
  • La piel también se vuelve más fina volviendo a la persona más sensible al dolor, a la temperatura o a la presión.
  • Mayor tiempo de recuperación física.
  • El aprendizaje se dificulta por la reducción de la atención y la pérdida de memoria.
  • Incremento de los despistes y pérdida de algunos recuerdos...
3. Etapa de vejez intermedia (75 - 84 años)

Se debe recordar que en esta fase ya se percibe deterioro de las capacidades, se presentan dificultades para llevar a cabo algunas actividades cotidianas o puede producirse un incremento de las comorbilidades. Aparecen inseguridades, miedos y temores que se acompañan con sentimientos de tristeza, decepción y frustración que pueden conducir a un aislamiento "voluntario" e incluso a depresión.

  • Problemas con el sistema digestivo y endocrino.
  • Problemas posturales y dolor óseo.
  • Mayor y más rápido deterioro cognitivo.
  • Las probabilidades de padecer diferentes infecciones.
  • El sistema urinario puede debilitarse.
  • Dependencia de otras personas.
4. Etapa de vejez avanzada (más de 85 años)
En esta etapa la pérdida de capacidades es significativa, por tanto se requiere de asistencia para llevar a cabo las actividades básicas de la vida diaria. Los problemas de salud son cada vez más importantes.
  • Desestabilización de la personalidad.
  • Deterioro rápido de la salud.
  • Incremento de la vulnerabilidad.
  • Las actividades que se llevan a cabo son más introspectivas o contemplativas.
  • Dificultad para adaptarse a los cambios.
"Las etapas de la vejez no deben entenderse necesariamente como fases evolutivas sucesivas. Estas etapas no tienen por qué cumplirse en todo el mundo y dentro de ellas se dan grandes diferencias entre las personas." Dr. Yanguas.

Retos principales

Según HelpGuide.org los retos más comunes que deben afrontarse durante la jubilación incluyen:

Otros retos

Cruz roja presenta los diferentes retos sociales que deberemos afrontar ante una sociedad cada vez más envejecida:

1. La salud

Vivir más pero con calidad de vida plantea uno de los principales retos. El INE, a partir de los 65 años, añade más de 10 años de "buena salud".

2. Estrategias para los costos

Reformular estrategias para hacer frente a los crecientes costos de una población envejecida.

3. Reeducación social
  • Acabar con el estigma social de que las personas mayores son una carga y verlas como lo que realmente son, un recurso valioso para el conjunto de la sociedad, tanto en sus aportaciones personales como en la sabiduría y experiencia de vida acumulada.
  • Aplacar nuevas formas de discriminación como el edadismo.
4. Tecnología para paliar la soledad

Fomentar el uso de la tecnología para paliar la soledad.

5. Reducir la brecha digital
  • En un mundo cada vez más digitalizado, es importante reducir la desigualdad en su acceso.
  • Formar sobre el uso de las tecnologías de la información.
  • Enseñar a las personas mayores nuevas destrezas prácticas para el día a día.
6. Apostar por modelos de atención centrados en la persona
  1. Acondicionar la vivienda para poder cubrir las nuevas necesidades asistenciales y circunstanciales que acompañan al proceso de envejecimiento.
  2. Formar y dar herramientas a las personas que procuran los cuidados (sean profesionales o no).
7. Fomentar el envejecimiento saludable
  • Optimizar al máximo las posibilidades de la persona para ser autónoma e independiente, mediante la adaptación de nuevos hábitos.
  • Favorecer la participación activa de la persona en su entorno próximo.

Puedes consultar el estudio sobre el impacto de la soledad en la salud para saber más.