¿Conoces el origen de la impresión 3D?

Precedentes

La idea de una máquina capaz de materializar casi cualquier objeto puede parecer totalmente futurista y, de hecho, las primeras menciones registradas sobre este concepto se dan en la literatura de ciencia ficción de 1940 y 1950.

Poco después, en los 60, se crean las primeras impresoras modernas de tinta en papel y en 1971 Johannes F. Gottwald modifica su mecanismo y patenta el "grabador de metal líquido", que usa metal fundido para crear objetos sólidos como resultado. Estos debieron parecerse más a dibujos con un soldador de estaño que a otra cosa y los "factores limitantes" del proyecto le llevaron dejarlo como inviable.

Nacimiento de los principales métodos de impresión 3D

Resina SLA

La primera impresora 3D reconocida formalmente fue diseñada en 1981 por el doctor Hideo Kodama en Japón. El "XYZ plotter" del Dr. Kodama funcionaba apilando capas de resina fotopolimerizable, aunque fue el americano Charles W. Hull en 1986 quien finalmente patentó el método y acuñó el término SLA (aparato de estereolitografía), cosa que Kodama no pudo hacer debido a la falta de fondos e interés de la comunidad.

Charles W. Hull también inventó el formato "STL", el método de slicing digital y la estrategia de paredes y relleno que aun usamos hoy en día en fabricación aditiva.

Impresora SLA moderna con una pieza recién terminada

Polvo SLS y DMLS

En 1988 el americano Carl Deckard patentó la primera impresora SLS (Sinterización Láser Selectiva), que funde polvo de plástico mediante un láser para crear objetos tridimensionales capa a capa.

Más tarde, en 1995 la empresa alemana EOS terminó de desarrollar la primera máquina de impresión de polvo metálico DMLS (Fundición Directa de Metal por Láser).

Limpieza y extracción de un relieve fabricado en una impresora SLS

Filamento FDM

La impresión FDM (Modelado por Deposición de Filamento), que es la más usada y el foco de este curso, fue patentada en 1989 por el americano S. Scott Crump.

Estas máquinas emplean un cabezal que funde y deposita filamento de plástico sobre una cama o superficie de impresión creando formas bidimensionales para crear capa a capa un objeto tridimensional.

 Impresora 3D FDM moderna a mitad de una impresión

La primera patente sobre una impresora 3D en realidad pertenece al americano Bill Masters, quien en 1984 terminó el "Computer Automated Manufacturing Process and System", que funcionaba mediante la acumulación de gotas de plástico fundido, pero el proyecto no triunfó y fue abandonado.

Aparte de los métodos mencionados existen otros en uso, aunque menos populares, como el Procesado por Luz Digital (DLP), la Fusión Multi Jet (MJF), el Poly Jet, o el Fundido por Rayos de Electrones (EBM).