IFC

El formato IFC (Industry Foundation Classes) es un estándar abierto y neutral para el intercambio de datos en proyectos BIM. Su objetivo es permitir que diferentes aplicaciones y agentes del sector de la construcción puedan compartir información de manera eficiente, independientemente del software utilizado.

Su propósito fundamental es garantizar la interoperabilidad entre los diferentes agentes del sector de la construcción (arquitectos, ingenieros, constructores, operadores, gestores, etc.), independientemente del software que empleen. Esto significa que la información generada en una herramienta puede ser leída, interpretada y utilizada por otra, sin pérdida de contenido o significado.

Antes del IFC, cada software de diseño y gestión utilizaba formatos propietarios, lo que dificultaba el intercambio de datos, generaba pérdida de información, errores, retrabajo y retrasos en los proyectos.

El IFC está compuesto por una serie de clases (entidades) que representan todos los elementos y conceptos relevantes para el proyecto constructivo, tales como muros, puertas, ventanas, instalaciones eléctricas, sistemas HVAC, entre otros.

El IFC establece relaciones entre estos elementos, permitiendo describir cómo interactúan y se interconectan en el espacio y funcionalmente. Por ejemplo, una puerta está relacionada con su marco, con la pared en la que está instalada, o un sistema de HVAC está asociado a una habitación específica.

¿Qué hace que el IFC sea especial?

Abierto y libre de licencias
Cualquier software y organización puede implementarlo sin restricciones de licencias o costes, fomentando la colaboración y la innovación.
Estandarizado a nivel internacional
Reconocido como norma ISO 16739 desde 2013, su uso es aceptado globalmente.
Flexible y extensible

Permite personalizaciones y ampliaciones según las necesidades particulares de cada proyecto o disciplina.

Permite personalizaciones y ampliaciones según las necesidades particulares de cada proyecto o disciplina.

Desde la concepción y diseño, pasando por la construcción, hasta la operación y mantenimiento.

Interoperabilidad

Facilita que diferentes aplicaciones puedan intercambiar y entender la misma información, garantizando una visión unificada y coherente del proyecto.

¿Para qué sirve el IFC en la práctica?

El uso del IFC en un proyecto constructivo genera múltiples beneficios, entre los que destacan:

Mejora de la colaboración
Todos los actores trabajan sobre una misma base de datos, reduciendo errores y malentendidos.
Detección de interferencias y conflictos
Todos los actores trabajan sobre una misma base de datos, reduciendo errores y malentendidos.
Detección de interferencias y conflictos
Todos los actores trabajan sobre una misma base de datos, reduciendo errores y malentendidos.
Gestión eficiente del patrimonio
La información estructurada facilita la operación y el mantenimiento del edificio.
Gestión eficiente del patrimonio
Cada vez más, las normativas exigen el uso de formatos abiertos y estándares reconocidos internacionalmente.

El IFC permite que los datos del modelo digital se mantengan accesibles, reutilizables y estructurados a lo largo de todo el ciclo de vida del proyecto, desde el diseño hasta la operación y mantenimiento de un edificio o infraestructura.

BCF

BCF o BIM Collaboration Format surge de Solibri y Tekla en 2010, es un formato que se encuentra en la revisión de un proyecto y en el control de calidad, es un formato Open BIM que ha sido adoptado como un estándar por BuildingSMART, el empleo de este formato acompaña al IFC.
En el IFC se traspasa el modelo y en el BCF se comunican las incidencias y las revisiones que se han
realizado en el modelo.

El objetivo principal del BCF es comunicar las incidencias en unas diapositivas con los comentarios de las modificaciones a realizar en el modelo, en esta diapositiva además se especifica cuál es la disciplina afectada, quien ha generado la incidencia y a quien va dirigida.

Fue desarrollado para crear un lenguaje común que permita a diferentes programas y disciplinas compartir datos sin pérdida de información ni ambigüedades.

Esencialmente, el IFC actúa como un "lenguaje universal" que estandariza cómo se representan los elementos constructivos, los atributos, las relaciones y los aspectos funcionales de un edificio o infraestructura a lo largo de todo su ciclo de vida.

No todos los softwares soportan este formato, Revit y ArchiCAD necesitan un plugin, otra es Tekla Structures que solo trabaja la disciplina de estructuras y algunas más, posiblemente se vaya integrando en más softwares.

Entre sus múltiples ventajas puede destacarse la comunicación entre los distintos agentes que intervienen en el proceso constructivo, que permite dar soporte a la interacción entre ellos mediante un formato estándar.

Características principales del BCF

Formato estandarizado
Es un archivo XML que puede incluir información detallada sobre la incidencia, incluyendo comentarios, capturas de pantalla, vistas específicas del modelo, y referencias a objetos concretos.
Interoperabilidad
Compatible con múltiples plataformas y herramientas BIM mediante plugins o integraciones específicas, como Revit, Navisworks, Solibri, Bentely, y otros software que soportan BIM.
Gestión de incidencias
Facilita la creación, seguimiento y resolución de problemas detectados en el modelo durante diferentes fases del proyecto, desde diseño hasta construcción y mantenimiento.
Comunicación sencilla
Incluye información clara acerca del problema, quién lo reporta, quién debe resolverlo y los pasos necesarios para su resolución, todo en un formato que puede ser compartido fácilmente.

¿Qué información contiene un archivo BCF?

Un archivo BCF puede incluir:

Visualizaciones del modelo

Representaciones gráficas del modelo 3D, como vistas, cortes o secciones, que muestran detalles relevantes relacionados con la incidencia. Permiten entender visualmente el problema en el espacio del modelo.

Capturas de pantalla
Imágenes tomadas del visor del modelo BCF donde se destaca la zona o elemento con incidencia. Ayudan a documentar visualmente la problemática y facilitar la comunicación entre equipos.
Comentarios y descripciones
Texto que explica la incidencia, proporcionando detalles sobre el problema, su posible causa, impacto y recomendaciones. Es fundamental para registrar información precisa y comprensible.
Marcadores y anotaciones
Elementos gráficos añadidos al modelo (como flechas, círculos o notas) para señalar puntos específicos relacionados con la incidencia. Ayudan a ubicar visualmente el problema y destacar áreas relevantes.
Referencias
Vínculos o citas a documentos, planos, especificaciones o archivos externos relacionados con la incidencia. Permiten consultar información adicional que respalde la resolución.
Estado de la incidencia
Indica el estado actual de la incidencia, por ejemplo: abierto, en proceso, resuelto, cerrado. Es fundamental para gestionar y controlar el progreso de la resolución y asegurar seguimiento.

Uso práctico del BCF en proyectos BIM

El flujo típico en proyectos que usan BCF incluye las siguientes fases:

Detección de incidencias

En la fase inicial del proyecto o durante revisiones, los profesionales de diferentes disciplinas examinan el modelo BIM en busca de conflictos o errores (por ejemplo, interferencias entre elementos estructurales y servicios). Al detectar una incidencia, utilizan las herramientas de visualización del BCF para marcar y documentar el problema, añadiendo comentarios y anotaciones en los puntos específicos del modelo. Esto permite registrar de forma precisa dónde y cuál es la incidencia para un análisis posterior.

Creación del archivo BCF
La creación de un archivo BCF (Building Collaboration Format) es un proceso fundamental en la gestión colaborativa de incidencias en proyectos BIM. Este proceso permite documentar, compartir y gestionar de manera eficiente los problemas detectados en el modelo digital.
Compartir y revisar
×
Una vez detectada la incidencia, se comparte el archivo BCF con los responsables o equipos involucrados (arquitectos, ingenieros, constructores). Gracias a esta comunicación basada en el BIM, todos los participantes pueden revisar la incidencia en su plataforma, visualizar las marcas, comentarios y capturas de pantalla, facilitando una revisión conjunta. La centralización de la información en el BCF ayuda a evitar malentendidos y favorece la coordinación.
Resolución y cierre de la incidencia
Tras la revisión, los responsables trabajan en la solución del problema, realizando cambios en el modelo o en los planos. Cuando la incidencia se resuelve, se actualiza el estado en el archivo BCF a "Resuelto" o "Cerrado", incluyendo comentarios finales sobre la solución adoptada. Este proceso garantiza el seguimiento, control y documentación del ciclo completo de resolución, asegurando que todas las partes estén informadas y que el problema quede formalmente cerrado en el proyecto.

Ventajas del uso de BCF

Estándar de comunicación uniforme
El BCF establece un formato estándar para reportar y describir incidencias en un proyecto BIM, asegurando que todos los participantes, independientemente del software que utilicen, puedan entender y manejar la información sin ambigüedades. Esto elimina malentendidos y facilita una comunicación clara.
Colaboración eficiente
Gracias a su capacidad para compartir fácilmente incidencias y comentarios en un entorno digital común, el BCF fomenta una colaboración eficaz entre arquitectos, ingenieros, constructores y otros profesionales. Permite que todos revisen, comenten y actualicen las incidencias en tiempo real, mejorando la coordinación
Rastreo y seguimiento
El BCF mantiene un historial completo de cada incidencia, incluyendo su creación, revisiones, comentarios y estado final. Esto facilita el seguimiento del progreso, asegura que ninguna incidencia quede olvidada y permite registrar quién realizó cada acción, mejorando la gestión del proyecto.
Interperabiliad
El formato BCF es compatible con múltiples plataformas y programas BIM, como Navisworks, Revit, Solibri, entre otros. Esto significa que los equipos pueden usar diferentes herramientas sin perder información, haciendo que la gestión de incidencias sea más flexible y versátil.
Reducción de errores
Al documentar de forma precisa y visual las incidencias, incluyendo marcadores, capturas y detalles, se minimizan los malentendidos y errores en la interpretación. Esto ayuda a que los responsables entiendan exactamente qué deben solucionar, acelerando la resolución.
Ahorro de tiempo
El proceso estandarizado de creación, revisión y cierre de incidencias mediante BCF agiliza las tareas. En lugar de discutir o buscar información dispersa, los equipos acceden rápidamente a los datos específicos, reduciendo retrasos y optimizando recursos.

Todo ello persigue un aumento de la calidad, una reducción en los costes y una consistencia en la
información teniendo en cuenta la fase del proyecto a lo largo del uso de las construcciones.

 

Esta píldora formativa está extraída del Curso online de Introducción a la gestión integral del proyecto BIM (EOCO012PO).

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