Cuando introduces texto en un asistente online de inteligencia artificial generativa, esa información sale de tu dispositivo y viaja a los servidores del proveedor para ser procesada. No desaparece al cerrar la ventana. Dependiendo del servicio que estés usando y del tipo de cuenta, lo que escribes puede almacenarse, usarse para mejorar los modelos o ser accesible para revisores humanos.
Esto no significa que usar estas herramientas sea peligroso por defecto. Significa que importa saber qué información estás introduciendo y bajo qué condiciones. Las versiones de uso personal de estas herramientas tienen políticas diferentes a las versiones corporativas o de empresa.

Las plataformas de IA generativa guardan el historial de conversaciones para mostrártelo en sesiones futuras y, en algunos casos, para mejorar sus sistemas.
Lo que introduces en la herramienta (incluidos datos personales, datos de clientes o documentación interna) queda registrado en servidores ajenos a tu organización, que en la mayoría de casos están ubicados fuera del control corporativo y pueden encontrarse fuera de la Unión Europea.
En servicios de uso individual, algunos proveedores pueden usar el contenido de las conversaciones para entrenar o mejorar sus modelos, salvo que el usuario desactive esa opción en la configuración.
Según datos de Cyberhaven basados en el análisis de 3 millones de empleados, el volumen de datos corporativos introducidos en herramientas de IA generativa creció un 485% entre marzo de 2023 y marzo de 2024, y el 27,4% de ese contenido era información sensible. Algunas plataformas permiten desactivar el uso para entrenamiento, pero hay que hacerlo explícitamente.
Los equipos de las empresas que desarrollan herramientas de inteligencia artificial pueden acceder a las conversaciones con fines de moderación de contenido, resolución de incidencias técnicas o auditorías de seguridad.
Esto es legítimo desde el punto de vista del funcionamiento de la plataforma, pero implica que la información confidencial que introduces puede ser leída por personas ajenas a tu organización.
Las políticas de privacidad de las herramientas de IA suelen contemplar la posibilidad de compartir datos con proveedores de infraestructura, servicios de análisis o socios tecnológicos.
En la práctica, esto significa que la información que introduces puede pasar por múltiples servidores y sistemas antes de que la respuesta llegue a tu pantalla.
El tipo de cuenta importa. Una cuenta personal de ChatGPT o Gemini tiene condiciones muy diferentes a una cuenta corporativa o empresarial del mismo servicio.
Aprovecha lo que ya has aprendido y completa tu formación en el curso de Uso seguro de la IA en el trabajo: protección de datos y buenas prácticas con IA
Este sitio utiliza cookies propias y de terceros con fines analíticos anónimos, para guardar tus preferencias y garantizar el correcto funcionamiento del sitio web.
Puedes aceptar todas las cookies, rechazarlas o configurarlas según tus preferencias utilizando los botones correspondientes.
Puedes obtener más información y volver a configurar tus preferencias en cualquier momento en la Política de cookies