Las retribuciones en una organización

Pedro Almodóvar

"El deseo es algo irracional por el cual uno siempre tiene que pagar un alto precio". 

A grandes rasgos, la retribución que recibe cualquier trabajador puede dividirse en tres, por un lado el salario base, por otro los diversos incentivos y para finalizar las prestaciones. Normalmente, las dos primeras, salario base e incentivos, tiene el carácter de compensación económica, se basan en la entrega de dinero, mientras que la relativa a las prestaciones tiende a ofertar complementos no económicos al trabajador. Hay estudiosos que incluso dividen simplemente en dos a las remuneraciones, económicas, incluyendo remuneración dineraria directa e indirecta, y no económicas, relativas a mejorar la satisfacción en el puesto, mejorar el ambiente de trabajo, etc.

El salario o sueldo base es la cantidad de dinero fijo percibido por cada trabajador teniendo en cuenta el tiempo trabajado y puesto laboral que ocupa, pudiéndose dividir normalmente en anual, mensual o diaria. Tiene carácter directo y fijo, por lo que ofrece una seguridad económica temporal.
Los incentivos se refieren a la cantidad de dinero variable percibido por cada trabajador con relación al rendimiento o esfuerzo que tiene en su puesto de trabajo, unido en la mayor parte de las ocasiones con la consecución de unos objetivos previamente planteados. Su carácter es variable, ya que no en todo momento la situación y el trabajo desempeñado son iguales. Podemos observar tres tipos de incentivos, dependiendo de su aplicación, pueden ser individuales, grupales o empresariales, vamos a analizar cada uno de ellos.

Incentivos individuales

Son los más utilizados y pretenden compensar al empleado por un rendimiento o esfuerzo personal e individual, de forma que cuanto más útil sea el trabajador para la organización, mayores serán este tipo de incentivos. Suelen depender del puesto desempeñado, dividiéndose a grandes rasgos en trabajadores en general, vendedores y directivos.

Trabajadores en general: Aquí encontramos a administrativos, peones, empleados de tipo medio, etc. a los que se les pueden aplicar diversos incentivos como son:

El trabajo a destajo
Cada empleado recibe una compensación económica con relación a cada unidad que produce. Ej. un tornillo 0.10 céntimos de euro. En ocasiones es muy común que se divida en paquetes en lugar de unidades. Ej. cada 100 tornillos, 10 euros.
Horas de trabajo
Las diversas actividades y tareas se dividen relacionando el tiempo empleado para hacer el trabajo y el producto final, procurando que a mayor ahorro temporal más dinero. Ej. un trabajador hace 100 tornillos en una hora y percibe 10 euros, pero si lo hace en 55 minutos percibirá 12.
Pago por méritos
Recibido de forma habitual por trabajadores con labores administrativas y de ventas, premia el desempeño individual de cada uno, aunque normalmente suele terminar como un punto más del salario habitual, encontrando de este modo cierta seguridad.
Sugerencias
Cada vez más utilizado, intenta que los trabajadores se involucren en la empresa ofreciendo ideas sobre como mejorar la situación de la organización, mediante el ahorro de dinero o el aumento en los beneficios.
Vendedores
Las personas que se dedican a labores comerciales vendiendo productos o servicios, suelen recibir, en la mayor parte de las ocasiones comisiones por sus servicios. Por un lado obtienen un respaldo económico con una parte fija, y por otro, dependiendo de una serie de factores, como tipo de puesto de trabajo, productos, etc. reciben unos incentivos económicos variables. Dichas comisiones varían con relación al número de productos o servicios conseguidos, reuniendo, nuevamente, las mejoras en función los paquetes o limites conseguidos. Ej. si un comercial vende 100 tornillos gana 15 euros, y vende 300 gana 50, con 500 obtiene 120, etc.
Directivos
El trabajo directivo es en muchos casos difícilmente valorable por lo que los incentivos variables suelen ser muy utilizados por este colectivo en relación con objetivos inicialmente marcados y, a ser posible, claramente medibles. Ej. si los beneficios de la empresa aumentan un 15 % la dirección obtendrá un incentivo de X euros.

Incentivos grupales

Se trata de remunerar a los miembros de un determinado grupo por el trabajo que realizan, si este supera determinados límites y llega a conseguir ciertos objetivos. Ej. Los empleados de un grupo de trabajo en el turno de noche, todos los comerciales, etc. Para premiar a los trabajadores se pueden elegir tres opciones:

Más ha producido
Todos reciben la cantidad del trabajador que más ha producido.
Menos ha producido
Todos reciben la cantidad del trabajador que menos ha producido.
Promedio
Todos reciben una cantidad promedio de todas las ganancias de todos los miembros del grupo.

Incentivos empresariales

Este tipo de incentivos engloban a la práctica totalidad de la empresa y se entregan cuando es necesaria una coordinación total entre los miembros de la organización, teniendo en cuenta la gran dependencia de unos con respecto al trabajo de otros. Para poder ejecutar estos incentivos tenemos varias opciones:

Participación en beneficios
Anualmente se abona a los empleados una cantidad dependiendo de si la marcha de la empresa ha sido satisfactoria o no.
El plan Scanlos
La relación entre el ahorro en los costes de mano de obra en relación con los costes salariales y el valor de las ventas, indicarán los incentivos que se paga a los empleados ese año.
Acciones
En determinados caso y si se cumplen los objetivos, ciertos trabajadores de la dirección o que están próximos a jubilarse reciben acciones en agradecimiento a un buen trabajo.

Las prestaciones, se trata de los beneficios económicos o no que recibe el trabajador por desarrollar su labor en la organización a la que pertenece. Intenta mejorar y cubrir las necesidades del empleado, en muchos casos ofreciendo mejoras a nivel organizativo, social, etc. cada vez se están convirtiendo en un punto diferencial entre muchas empresas, ofertando a las organizaciones que más y mejores prestaciones ofrecen la posibilidad de reclutar o mantener a los mejores trabajadores. Podemos ver que existen dos tipos, las obligatorias y las voluntarias, vamos a ver levemente cada una de ellas.

Prestaciones obligatorias:
El estado organiza este tipo de prestaciones mediante el Sistema de la Seguridad Social, ofreciendo de esta forma a las personas que realizan una actividad profesional una serie de servicios. Está dividido en trabajadores incluidos en el Régimen General y los Regímenes Especiales (agrario, trabajadores del mar, autónomos, empleados del hogar, funcionarios...). El pago de determinadas cuotas dependiendo del tipo de trabajo y trabajador ofrecen por parte del estado la protección en diversos ámbitos como la asistencia sanitaria, incapacidades temporales o permanente, bajas por maternidad o paternidad, jubilación, etc.
Prestaciones voluntarias:
Son opciones que tiene la empresa para mejorar su situación con relación a la motivación, comodidad o calidad de vida de los empleados. Podemos ver desde seguros de vida, hasta cafeterías, pasando por seguros médicos privados o guarderías. Es un ámbito que crece sin parar y cuya importancia se está extendiendo rápidamente.