12

Todo esto lo podemos cambiar, aunque no sin dificultad, porque muchos de estos hábitos, instaurados ya desde nuestra infancia, los hemos ido fomentando en nuestra vida profesional y personal. Si profundizamos un poco más en cómo invertimos el tiempo, podremos descubrir cantidad de "ladrones" que consumen nuestro tiempo.

Ladrones internos

Para reflexionar sobre ello vamos a descubrir a esos "ladrones" de tu tiempo. Algunos de ellos son internos o dicho de otra forma eres tú misma o tú mismo quien, de forma inconsciente, te robas el tiempo. Quizás sean tus hábitos, tus costumbres o tu carácter y tu personalidad.

Falta de objetivos, de prioridades y de planificación.
Ausencia de métodos y control.
Decisiones dilatadas o inadecuadas.
Perfeccionismo.
Querer acabar pronto.
No delegar.
El desorden.
La incapacidad de decir "no".
Dificultades de atención y estrés.

Ladrones externos

En otras ocasiones, esos ladrones podrían venir del exterior y puedes identificarlos en situaciones o personas con las que te relacionas:

Interrupciones telefónicas o de visitas inesperadas.
Las reuniones ineficaces.
La burocracia.
Tecnología anticuada y recursos escasos.
Desplazamientos.
Incompetencia de otras personas.
Falta de interés de otras personas.
Deficiencias en la comunicación.

El tiempo perecedero

Recuerda que el tiempo puede perderse, pero no puede ganarse.

 

Aprovecha lo que ya has aprendido y completa tu formación en el curso de Conciliación de la vida familiar y laboral

¿Te gusta el contenido de esta píldora de conocimiento?

No pierdas tu oportunidad y ¡continúa aprendiendo!

Este sitio utiliza cookies propias y de terceros con fines analíticos anónimos, para guardar tus preferencias y garantizar el correcto funcionamiento del sitio web.

Puedes aceptar todas las cookies, rechazarlas o configurarlas según tus preferencias utilizando los botones correspondientes.

Puedes obtener más información y volver a configurar tus preferencias en cualquier momento en la Política de cookies