El aumento de la conciencia pública sobre la enfermedad de Alzheimer ha venido acompañado de numerosos anuncios relacionados con avances y curaciones. Algunos son piezas importantes en la búsqueda de un remedio, pero cada avance por él mismo, no es más que un paso hacia la curación. 

La investigación sobre la demencia ha llegado a un punto muy interesante, pues hasta hace relativamente poco la mayoría de las personas asumirán que la demencia era un resultado natural del envejecimiento y sólo unos cuantos pioneros estaban interesados en estudiarla. Desde hace aproximadamente unos cuarenta años, se puede afirmar que:

1

La demencia no es el resultado natural del envejecimiento.

2

La demencia es consecuencia de enfermedades específicas e identificables.

3

Cada una de las demencias degenerativas es consecuencia de distintas anomalías proteicas.

4

El diagnóstico es clave, porque permite identificar las enfermedades tratables y guía el tratamiento.

5

Es importante llevar a cabo una evaluación cuidadosa para poder manejar de la mejor manera posible las enfermedades que, de momento, no tienen cura.

La investigación actual se centra en la identificación de causas y tratamientos de las enfermedades específicas que acusan demencia. Gracias a las nuevas herramientas de estudio, ahora contamos con imágenes mucho más claras de lo que sucede en el cerebro. Y como la población general entiende mejor la situación, la demanda de soluciones es cada vez mayor.

La investigación en los últimos 30-40 años ha llevado a una comprensión mucho mejor de lo que es la demencia, qué provoca, y cómo se desarrolla y afecta al cerebro. Este trabajo está dando sus frutos con mejores técnicas de diagnóstico, mejores tratamientos, e incluso las posibles formas de prevenir esta enfermedad. Por supuesto, y ahora más que nunca, el término “demencia senil” debe aplicarse con prudencia y bases científicas.

Áreas de investigación

En la actualidad, se están llevando a cabo estudios en muchas partes del mundo. Uno de los países con mayores avances es En Estados Unidos, donde la investigación está financiada sobre todo por el Instituto Nacional sobre el envejecimiento (NIA), el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS) y el Departamento de Asuntos de los Veteranos (VA).

El NINDS y el NIA, ambos institutos que forman parte de los NIH, son las principales agencias federales que financian las investigaciones sobre la enfermedad de Alzheimer y las demencias relacionadas (incluyendo la demencia con cuerpos de Lewy, los trastornos frontotemporales y el deterioro cognitivo y demencia de origen vascular, de todas ellas se hablará en unidades posteriores).

Las investigaciones y los estudios clínicos patrocinados conjuntamente, así como las alianzas de investigación han aumentado nuestra comprensión sobre la demencia en varias áreas.

El NIA y el NINDS, en colaboración con otros institutos, centros y oficinas de los NIH, apoyan investigaciones que van desde la biología básica hasta el desarrollo de medicamentos, estudios clínicos y evaluación de resultados de salud pública. En las últimas décadas, los investigadores han logrado grandes avances hacia una mejor comprensión de las causas de la enfermedad de Alzheimer y las demencias relacionadas, y han descubierto enfoques que pueden prevenirlas, diagnosticarlas y tratarlas.

Las áreas de investigación de interés incluyen:

Biomarcadores

Se están realizando varios proyectos de investigación para identificar biomarcadores de demencia, que son signos biológicos que podrían indicar el riesgo de enfermedad o confirmar un diagnóstico. La evolución de la enfermedad para las personas con enfermedad de Alzheimer o una demencia relacionada varía mucho, y los biomarcadores pueden ayudar a predecir y monitorear su avance. Estos biomarcadores podrían detectarse a través de imágenes o incluso análisis de sangre. Las medidas de biomarcadores pueden ayudar a los investigadores a mejorar el diagnóstico de demencia e identificar cambios específicos en el cerebro.

Atención y apoyo para los cuidadores

Para apoyar a las personas con demencia, sus cuidadores y los proveedores de atención médica, los NIH han efectuado grandes inversiones en investigaciones para mejorar la calidad y la coordinación de la atención. Los esfuerzos de investigación ya han contribuido a mejorar la calidad de la atención para las personas con demencia, así como la salud, el bienestar y la calidad de vida consiguientes. Además, el apoyo de los NIH ha permitido el desarrollo de recursos diseñados para ayudar a aliviar la carga de las personas que brindan cuidados.

Medicamentos y compuestos

Varios medicamentos y compuestos que podrían retrasar el avance de la enfermedad de Alzheimer y otras demencias se encuentran en diversas etapas de prueba. Los investigadores están probando nuevos fármacos y explorando si los medicamentos aprobados para otras afecciones podrían readaptarse para tratar las demencias.

Genética

Los científicos continúan buscando nuevos genes que puedan ser los causantes de la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia. La identificación de más mutaciones genéticas y de cómo podrían estar asociadas podría generar mejores estrategias de detección, tratamiento y prevención.

Intervenciones en el estilo de vida

Los científicos están investigando intervenciones relacionadas con el ejercicio, la alimentación saludable, la capacitación cognitiva, la atención médica preventiva y el control de afecciones crónicas que, si se realizan temprano en la vida, pueden prevenir o retrasar los síntomas de la enfermedad.

Estudios de imágenes

Las imágenes clínicas pueden ayudar a los investigadores a comprender mejor los cambios en el cerebro de las personas con demencia, así como a diagnosticar estos trastornos. Los NIH financian proyectos para desarrollar neuroimágenes como una herramienta de investigación esencial para comprender y tratar mejor las afecciones y los trastornos neurológicos, como la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson y los accidentes cerebrovasculares.

Estudios poblacionales

El estudio de grupos de personas a lo largo del tiempo ayuda a los científicos a identificar a las personas en riesgo de presentar demencia o deterioro cognitivo, comprender mejor el avance de la demencia antes y después de la aparición de los síntomas, identificar posibles causas genéticas y descubrir biomarcadores para ayudar a detectar y rastrear enfermedades. Esta información también podría usarse para establecer una gran red de sitios clínicos para apoyar el desarrollo de terapias.

Proteínas

Los proyectos de investigación financiados por los NIH buscan comprender mejor cómo ciertas proteínas se pliegan mal y se vuelven dañinas, así como los efectos tóxicos de la acumulación de proteínas y cómo están vinculadas al desarrollo de la demencia.

Células madre

Los científicos pueden transformar las células madre en diferentes tipos de células y, se espera que podrán usarlas para descubrir los mecanismos de las células nerviosas y los cambios biológicos que ocasionan la aparición y el avance de las demencias.
 

Aprovecha lo que ya has aprendido y completa tu formación en el curso de Los trastornos cognitivos en las personas mayores

¿Te gusta el contenido de esta píldora de conocimiento?

No pierdas tu oportunidad y ¡continúa aprendiendo!

Como valoran nuestro curso

10,0 / 10

Este sitio utiliza cookies propias y de terceros con fines analíticos anónimos, para guardar tus preferencias y garantizar el correcto funcionamiento del sitio web.

Puedes aceptar todas las cookies, rechazarlas o configurarlas según tus preferencias utilizando los botones correspondientes.

Puedes obtener más información y volver a configurar tus preferencias en cualquier momento en la Política de cookies