Qué son los medicamentos de terapia avanzada

Los medicamentos de terapia avanzada son medicamentos de uso humano basados en genes, células o tejidos. Incluyen productos de origen autólogo, alogénico o xenogénico, y se utilizan para tratar, prevenir o diagnosticar enfermedades mediante mecanismos que pueden implicar la modificación genética, la acción celular, la regeneración tisular o la combinación de componentes celulares con productos sanitarios.

Desde una perspectiva práctica, se puede entender que las terapias avanzadas agrupan medicamentos que actúan mediante alguno de estos tres grandes elementos:

Elemento principal

Qué aporta al tratamiento

Ejemplo de enfoque

Genes

Permiten introducir, regular, reparar, sustituir o eliminar información genética.

Terapia génica in vivo o ex vivo.

Células

Pueden ejercer una acción farmacológica, inmunológica o metabólica tras ser manipuladas o utilizadas con una finalidad concreta.

Terapia celular somática o CAR-T.

Tejidos

Pueden contribuir a regenerar, restaurar o reemplazar un tejido humano.

Producto de ingeniería tisular.

Aunque las categorías se estudian con más detalle en la unidad siguiente, conviene situarlas desde el inicio:

Medicamentos de terapia génica

Contienen o están constituidos por un ácido nucleico recombinante cuyo efecto depende de esa secuencia o de su producto de expresión.

Medicamentos de terapia celular somática

Contienen células o tejidos que han sido manipulados sustancialmente, o que se utilizan para una función diferente a la que tenían en el donante.

Productos de ingeniería tisular

Contienen células o tejidos manipulados por ingeniería y se emplean para regenerar, restaurar o reemplazar tejido humano.

Medicamentos combinados de terapia avanzada

Incorporan, como parte integrante, uno o más productos sanitarios junto con una parte celular o tisular relevante para la acción del medicamento.

A nivel global, en el ámbito regulatorio, científico e industrial, es habitual utilizar el término ATMP, siglas en inglés de Advanced Therapy Medicinal Products, para referirse a los medicamentos de terapia avanzada.

No todas las terapias innovadoras son terapias avanzadas. Para clasificar correctamente un tratamiento hay que fijarse en su composición, su mecanismo de acción y la finalidad de los genes, células o tejidos que contiene.

A continuación, se incluyen algunas preguntas orientativas que ayudan a identificar los criterios clave para clasificar un producto como terapia avanzada. Estas preguntas permiten revisar su composición, manipulación, función prevista y posible combinación con productos sanitarios.

¿El producto está basado en genes, células o tejidos?

Si la respuesta es sí, puede entrar en el ámbito de terapias avanzadas.

¿Las células o tejidos han sido manipulados sustancialmente?

Ayuda a diferenciar una terapia celular avanzada de un uso celular más convencional.

¿El material se usa para la misma función esencial en donante y receptor?

Si no se usa para la misma función, puede orientar hacia terapia celular somática.

¿Se busca regenerar, restaurar o reemplazar un tejido?

Puede orientar hacia ingeniería tisular.

¿Incluye un producto sanitario como parte integrante?

Puede orientar hacia medicamento combinado de terapia avanzada.

Diferencias frente a medicamentos convencionales

Los medicamentos convencionales suelen estar formados por moléculas químicas definidas, con una estructura relativamente estable y reproducible. Su fabricación se basa habitualmente en procesos químicos o físico-químicos controlados, y su caracterización analítica puede ser más directa que en productos biológicos complejos.

En cambio, las terapias avanzadas se basan en materiales biológicos funcionales. El principio activo puede ser una célula viva, un tejido manipulado, una secuencia genética o una combinación de estos elementos. Esto introduce una complejidad adicional porque el producto no solo debe cumplir una especificación analítica: debe conservar una función biológica determinada. Por ello, su calidad depende en gran medida del proceso de fabricación, de la trazabilidad y del control de etapas críticas.

Aspecto

Medicamento convencional

Medicamento de terapia avanzada

Base del producto

Molécula química o combinación de sustancias.

Genes, células, tejidos o combinaciones con productos sanitarios.

Complejidad biológica

Generalmente menor y más predecible.

Alta: puede depender de células vivas, modificación genética o función tisular.

Fabricación

Procesos normalmente más estandarizados y escalables.

Procesos más personalizados, sensibles y dependientes del material de partida.

Material de partida

Materias primas químicas o sustancias bien caracterizadas, normalmente más homogéneas y controlables.

Material biológico complejo, como células, tejidos o material genético, que puede proceder del propio paciente o de un donante. Su variabilidad condiciona el proceso y el producto final.

Control de calidad

Orientado a producto final y especificaciones: identidad, pureza, potencia, impurezas y estabilidad.

Más centrado en procesos y controles críticos. Requiere controlar viabilidad, identidad celular, funcionalidad, trazabilidad y, en muchos casos, cadena de custodia.

Variabilidad
del producto

Menor variabilidad entre lotes cuando el proceso está bien controlado.

Mayor variabilidad potencial, especialmente en productos celulares o autólogos, donde cada material de partida puede ser diferente.

Trazabilidad
y cadena de custodia

La trazabilidad es importante, pero suele estar centrada en materias primas, lote de fabricación y distribución.

La trazabilidad es crítica y puede requerir cadena de identidad y cadena de custodia desde el paciente/donante hasta la administración del producto final.

Tiempo y logística

Generalmente permite una planificación industrial y distribución más convencional.

Puede requerir tiempos muy ajustados, transporte especializado, criopreservación y coordinación entre hospital, fabricante y centro de administración.

Uso clínico

Suele administrarse como producto terminado convencional, con un seguimiento acorde a su seguridad.

Puede requerir circuitos hospitalarios complejos, coordinación multidisciplinar y seguimiento específico a largo plazo.

Un comprimido antihipertensivo se fabrica en lotes amplios y homogéneos. Una terapia celular autóloga puede fabricarse a partir de células de un paciente concreto, por lo que el circuito debe asegurar que el producto final vuelva al mismo paciente.

Diferencias frente a medicamentos biológicos clásicos

Los medicamentos biológicos clásicos, como anticuerpos monoclonales, vacunas o proteínas recombinantes, también proceden de sistemas biológicos o se fabrican mediante procesos biotecnológicos. Por ello, comparten con las terapias avanzadas algunos retos de calidad, como la variabilidad biológica, la necesidad de procesos controlados y la importancia de una caracterización adecuada.

La diferencia principal es que en las terapias avanzadas el componente biológico suele ser más complejo y puede estar directamente ligado a la identidad del paciente, a una modificación genética o a una función celular o tisular específica. Por ejemplo, una terapia CAR-T combina terapia celular y terapia génica: se obtienen linfocitos T del paciente, se modifican genéticamente para reconocer un antígeno tumoral y se reintroducen para que ejerzan una acción antitumoral.

Aspecto

Medicamento convencional

Medicamento de terapia avanzada

Base del producto

Proteínas, anticuerpos monoclonales, vacunas, hormonas, factores de coagulación u otros productos obtenidos a partir de sistemas biológicos.

Genes, células, tejidos o combinaciones con productos sanitarios.

Complejidad
biológica

Alta, por su origen biológico y variabilidad inherente, aunque normalmente más conocida y controlable.

Muy alta, ya que puede implicar células vivas, modificación genética, interacción tisular o mecanismos biológicos más complejos.

Fabricación

Muy enfocado en identidad, pureza, potencia, seguridad, impurezas, esterilidad y consistencia entre lotes.

Procesos más personalizados, sensibles y dependientes del material de partida, en ocasiones con fabricación a pequeña escala o individualizada.

Material de partida

Habitualmente líneas celulares, microorganismos, plasma u otros sistemas biológicos controlados.

Células o tejidos humanos/animales, material genético o combinaciones de estos, con gran impacto de la variabilidad del donante o paciente.

Control de calidad

Orientado a producto final y especificaciones: identidad, pureza, potencia, impurezas y estabilidad.

Más centrado en procesos y controles críticos. Requiere controlar viabilidad, identidad celular, funcionalidad, trazabilidad y, en muchos casos, cadena de custodia.

Estandarización del producto

Suele existir una mayor homogeneidad entre lotes, aunque con variabilidad biológica controlada.

Puede haber mayor variabilidad intrínseca, especialmente cuando el producto es autólogo o depende del material biológico del paciente.

Conservación
y logística

Requiere condiciones controladas, a menudo en cadena de frío, pero con circuitos logísticos relativamente establecidos.

Puede requerir condiciones mucho más exigentes, como criopreservación, tiempos de transporte muy ajustados y coordinación logística altamente especializada.

Trazabilidad

Importante para garantizar calidad, seguridad y seguimiento del lote.

Crítica y más extensa, ya que debe asegurar la relación entre donante/paciente, material de partida, proceso, lote final y administración clínica.

Uso clínico

Generalmente se administra como medicamento biológico ya elaborado y distribuido de forma convencional, con un seguimiento acorde a su seguridad.

Puede requerir circuitos hospitalarios complejos, coordinación multidisciplinar y seguimiento específico a largo plazo.

Desarrollo y regulación

Marco regulatorio de biológicos bien establecido, con requisitos robustos de calidad, seguridad y eficacia.

Marco regulatorio específico y más exigente en algunos aspectos, adaptado a la complejidad del producto, el proceso y el seguimiento clínico a largo plazo.

Una inmunoglobulina o un anticuerpo monoclonal son medicamentos biológicos, pero no necesariamente terapias avanzadas. Una CAR-T sí encaja dentro del ámbito de terapias avanzadas porque utiliza células del paciente modificadas genéticamente para reconocer y atacar células tumorales.

Todos los medicamentos de terapia avanzada son medicamentos biológicos, pero no todos los medicamentos biológicos son terapias avanzadas.