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Esta píldora formativa está extraída del Curso online de Afrontamiento e Intervención con Mujeres Víctimas de Violencia de Género

La consulta con un profesional de la Psicología será de gran ayuda.

En este apartado veremos algunos aspectos que se trabajan con la víctima, además de la ayuda que se proporciona a la víctima para poder darse cuenta por sí misma de que los conflictos originados no han sido por su culpa sino por el agresor y el tipo de relación establecida con el mismo, la ayuda en la toma de conciencia acerca de los mecanismos que utiliza el agresor (vistos en las unidad 2), la ayuda en la mejora de la autoestima, etc.

Ayuda psicoterapéutica

Si partimos del hecho de que la mujer víctima deja de ser dueña de sus pensamientos y su psiquismo se encuentra invadido por el del agresor, podremos comprender que deja de tener un espacio mental que sea propio, por lo que un cambio desde el interior de ella misma es poco probable. La ayuda exterior es necesaria para poder poner fin al dominio y de ahí la importancia psicoterapéutica por parte de los profesionales.

La psicoterapia escogida deberá permitir que la víctima se libere de ese dominio y de una relación alienante, pues solamente así podrá recuperar su existencia propia, la que perdió.

El profesional siempre tendrá en cuenta que la mujer ha estado bajo la influencia de su agresor durante mucho tiempo. Por ello no se debe utilizar expresiones que puedan infantilizar a la víctima, tales como “Debes entender que tu situación es intolerable”, ya que en este ejemplo, la víctima lo sabe pero por sí misma no dispone de medios para poder salir de la situación.

El profesional que proporciona ayuda debe tener en cuenta dos habilidades esenciales:

La escucha activa

Es importante poner en práctica la llamada escucha activa o escucha empática, una de las habilidades más importantes de la conducta asertiva y una forma altamente efectiva de hacer frente a las barreras de la comunicación relacionadas con la víctima. Escuchar activamente implica poner todos los medios a nuestro alcance para lograr entender lo que nos quieren decir, mostrando además interés en aquello que la víctima quiere transmitir, además de una conducta de colaboración con ella en su tarea de comunicar.

La paciencia

Además, es necesario contar con paciencia pues las personas tardan en comprender aquello que han aceptado como normal durante años.

Durante un proceso de ayuda psicoterapéutica, no es infrecuente que se experimenten retrocesos, por lo tanto, es algo con lo que el profesional debe contar.

Etapas del proceso de ayuda  

Etapas de intervención

Mejora de autoestima y autoconcepto

A continuación vamos a revisar brevemente tres nociones psicológicas sumamente importantes, las cuales es necesario trabajar con toda víctima de malos tratos: autoconcepto, autoimagen y autoestima. 

El autoconcepto se va desarrollando a lo largo de la infancia, siendo durante la adolescencia donde se complica al aparecer nuevas capacidades cognitivas, cambios físico-sexuales y psicosociales (nuevas maneras de relacionarse con su entorno, familia, amigos..., nuevas exigencias y demandas por parte de los demás –ya no es un niño–, toma de decisiones sobre su futuro, etc.). El adolescente ya debe reconocerse con un pasado, un presente, unas metas, deseos y futuro. Para ello es adecuado y clarificador preguntarse: quién soy, qué quiero ser, qué cosas considero importantes y valiosas, qué ideas, valores y creencias mantengo, etc. 

El autoconcepto comprende a su vez la autoestima y la autoimagen. 

Esta última, la autoimagen, se refiere al conocimiento que uno tiene de sí mismo, sus características o descripciones personales. 

Por otra parte, la autoestima es la autoevaluación de las cualidades que uno posee, basándose en la autoimagen y en los valores de su cultura. Así pues, la autoestima es un conjunto de valoraciones y sentimientos que se tienen sobre uno mismo. 

Según Palacios, la autoestima puede tener valores positivos o negativos: «cuando la distancia entre los datos de la realidad y nuestras aspiraciones y deseos es corta o inexistente, el signo es positivo; por el contrario, cuando percibimos que lo que hemos conseguido o lo que somos capaces de hacer está alejado de nuestras metas e ilusiones, el signo toma un valor negativo».

Expresión de autoestima positiva

Si estoy pidiendo a mi pareja que cambie sus ideas sobre la religión o el racismo, que deje de beber tanto, que haga deporte, que..., lo más conveniente es que cambie de pareja porque tal y como es no me puede hacer feliz, aunque me guste.»

Errores de pensamiento

¿Cómo orientarse hacia un buen razonamiento? 

El reproche a la no reacción

A muchas mujeres se les reprocha no saber reaccionar, pero debe quedar claro que no es algo justo puesto que es necesario comprender que lo único que hacen es aprender a desarrollar estrategias de adaptación ante la violencia.

Muchas mujeres se quedan incluso a medio camino, no desean seguir soportando la violencia pero tampoco disponen de estrategias para saber cómo marcharse, de ahí la importancia de la ayuda exterior.

De alguna manera, el sufrimiento y malestar provoca que las personas se vuelvan más vulnerables a este tipo de errores de pensamiento y por ello es necesario conocer en qué consisten para de esta manera que los propios profesionales de la salud sean conscientes de ello y así detectarlos y corregirlos.

Este tipo de errores funcionan de manera casi automática, pues se generan de tal forma que la persona no es ni siquiera consciente de haberlo generado. Este tipo de pensamientos generan altos niveles de malestar lo cual aparece asociado a formas erróneas de pensar. Y es que este tipo de pensamientos descansan sobre creencias que forman parte del esquema mental que la propia persona tiene acerca de su vida.

Detectar pensamiento y encontrar la creencia

Cuando se detecta un pensamiento de este tipo en la víctima es fundamental encontrar la creencia fundamental que lo sustenta, ya que si se consigue corregir, tanto el pensamiento como la creencia en la cual se basa, el efecto positivo será mucho mayor.

Veamos algunos de los errores cognitivos más frecuentes, los cuales cabe detectar y evitar:

Pensar en términos de blanco y negro
Consiste en ser extremista, sin contemplar los términos medios.
Minimizar los aspectos positivos y maximizar los aspectos negativos
Se trata de conceder excesiva relevancia a los aspectos negativos, llegando a la “catastrofización”, es decir, anticipar unas consecuencias negativas que son desproporcionadas para el evento en cuestión.
Atender solo a una parte de la información
Cuando se producen situaciones complicadas, los sentidos se orientan hacia uno mismo, hacia el propio dolor y hacia las propias circunstancias que se están padeciendo.
Filtro mental
Consiste en tener en cuenta un aspecto aislado de la información presentada, por lo que el resto de las circunstancias se filtran y se analizan y manejan a partir de este.
Catastrofismo
Hace referencia a la exageración de las consecuencias de algún acontecimiento. Se espera el desastre, lo peor. Así, si su superior le ha visto por el pasillo y le ha comentado que quiere hablar con usted, esta distorsión hace que usted empiece a pensar: «Seguro que he hecho algo mal, ya no me van a renovar, me voy a quedar sin trabajo».

Fomentar la intuición

La intuición es imprescindible como sistema de alarma interno que no está contaminado por el exterior, nos permite detectar situaciones que requieren de nuestra alerta.

Tipos de expresiones

Suele identificarse con expresiones tales como: «¡Fíjate que me lo imaginaba!», «¡Ya decía que aquello no me parecía normal!», «¡Había algo raro en él que me daba mala espina!», «¡Lo intuía!...». 

La intuición actúa antes de que seamos conscientes de la situación o de que tengamos todos los datos. Si no hacemos caso de la intuición nos estamos mintiendo e incluso podemos llegar a disculpar o justificar una conducta que, tal vez, siempre hemos criticado. Lo peor es que en el caso que nos ocupa, la mujer cree que con el tiempo y con su ayuda cambiará. Aunque su intuición le hace sentirse incómoda porque su pareja beba tanto, y ella no lo ve normal, incluso sabe que no hay justificación para que beba de esa manera, sin embargo decide no hacer caso a su intuición. Además, conoce el tema de los alcohólicos y sabe que es una enfermedad con difícil y costosa cura, aunque sus conocimientos parece ser que no los utiliza para salir de esa relación que, casi con toda seguridad, le acarreará problemas. Y eso que su intuición le advierte del peligro. 

La intuición nos advierte, es como un faro en la costa por la noche, y debemos aprender a escucharla y a hacerle caso. De no ser así, una parte de nosotros se estará engañando o, lo que es peor, podemos correr riesgos que podríamos haber evitado. 

Podemos intuir el peligro que nos advierte que algo no marcha bien o que algo malo o raro va a pasar. Por ello se recomienda: 

«Hay que escucharse a sí mismo/a, ningún sentimiento aparece porque sí, sin más. La intuición aparece como respuesta a algo y actúa en tu beneficio, debes escucharla.»

Ver Actividad Intuición sobre potencial hombre agresor

 

​​​​​Relacionado con la intuición se encuentra el hecho de hacer comprender a la mujer que no puede cambiar al agresor.

Muchas mujeres permanecen en una relación de abuso porque esperan que el agresor cambie. Pero esta esperanza está generalmente infundada, la víctima se autoengaña porque piensa y espera que la persona querida acabe cambiando de comportamiento, pero esto es algo que no sucederá.

En ausencia de una intervención de la justicia o de un programa terapéutico, los hombres que agreden a las mujeres continúan haciéndolo al menos en los próximos años. Cuanto más severa sea la violencia, menos probable es que se detenga. Cuando ya existe la violencia antes del matrimonio, entonces generalmente continúa durante la convivencia. Y cuando esa violencia es severa, entonces casi nunca para.

Por otra parte, el agresor no manifiesta cargo de conciencia cuando humilla o golpea; él no se arrepiente, ya que –suele decirse a sí mismo– «ella» (su pareja) no le ha dejado otra elección, y hasta puede pensar que lo hace por el bien de la relación o, lo que es peor, por el bien de ella.

El cambio del agresor

La persona violenta no cambia por sí misma; es muy raro que después de años de ejercer malos tratos se reconozca culpable de delito alguno o considere que sus acciones son censurables; más bien tiende a culpabilizar a la víctima, a hacer responsable a ésta de las escenas de violencia ocurridas.

Detección de los celos

Durante las primeras etapas de la relación pudiera decirse que transcurre fundamentalmente una tipo de control posesivo. Es importante enseñar a la mujer cómo reaccionan ante el amor que puede sentir ella hacia otras personas. A ellos les molesta en demasía el cariño hacia familiares, amigos e hijos. Los celos de este tipo prácticamente aparecen en todos los hombres violentos. Es por eso que el nacimiento de los hijos desemboca muchas veces en episodios violentos. Ellos sienten que ya no tienen todo el cariño, que el bebé se lleva la mayor parte, que están desatendidos y por lo general, son incapaces de manejar adecuadamente la situación.

Desean todo el tiempo de la mujer, pensamientos y devociones para estar seguros de nuestro afecto.

  

Actividad Práctica 1: Detección de creencias erróneas
 

Esta píldora formativa está extraída del Curso online de Afrontamiento e Intervención con Mujeres Víctimas de Violencia de Género.

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