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Negrita

Estética en la escritura: trucos y normas - 2

La negrita es una variante tipográfica que utilizamos para destacar conceptos en el texto escrito. Utilizamos este recurso para destacar algo porque la negrita tiene un gran peso visual, razón por la que hay que utilizarla con mesura (el texto destacado en negrita no ha de ser demasiado largo). Cuando escribimos, hay ocasiones en las que queremos destacar una palabra o una frase, y por eso utilizamos este recurso.

La negrita apareció en el siglo XIX (en plena Revolución Industrial) como respuesta a la necesidad de componer textos publicitarios con letras más llamativas. Dependiendo del grosor de su trazo, puede llamarse también seminegra, negra, extranegra, etc. Hoy en día sigue utilizándose en titulares, pero en esta unidad nos vamos a centrar en su empleo en las páginas para destacar conceptos en el texto seguido. La romana, redonda o regular es la letra normal, con la que escribimos la mayor parte del texto. Después tenemos estas dos variantes tipográficas:

Negrita
Es la letra que se parece a la normal en la forma, pero es más gruesa, tiene más peso.
Indica énfasis.
Cursiva
Es la letra que tiene un grosor parecido a la normal pero está inclinada hacia la derecha.
Indica diacrisis.
Negrita y cursiva: diferencias

La negrita se utiliza para:

  • Resaltar datos relevantes en el texto seguido con el fin de que se localice rápidamente la información. Puede emplearse como elemento de resumen o para destacar nombres, lugares o elementos importantes. Es importante aclarar que no conviene usar la negrita como sustituta de la redonda ni de la cursiva, ya que la negrita es un tratamiento distintivo que llama mucho la atención en un texto. El uso de la negrita debe delimitarse bastante por el gran peso visual que su utilización genera, aunque empleada con mesura y buen gusto puede aportar resaltes de información muy útiles en el texto. Recordemos que negrita y cursiva NO son intercambiables, en el apartado de la cursiva veremos cuándo debemos utilizar esta última. 
     
  • En titulares, subtítulos, destacados, pies de foto, etc. se utiliza muchas veces negrita. También la encontramos en las columnas breves, en los recuadros que acompañan a las noticias y en los pies de foto. También se utiliza mucho en frases que se quieren destacar dentro de la entradilla. La negrita se utiliza mucho en las entrevistas, ya que estas imponen una diferencia gráfica respecto al resto del texto del periódico. En el código entrevistador/entrevistado la pregunta y la respuesta se diferencian generalmente mediante la alternancia de la letra redonda y negrita.

La negrita tiene un gran peso visual por lo que, aunque está bien para provocar resaltes en el texto, este texto no ha de ser demasiado largo. El hecho de que cada medio escrito cuente con un tipo de lector ha hecho que las tipografías distintivas se apliquen de diferentes formas, de ahí que la negrita tenga unos usos muy distintos en los libros y en la prensa. Los libros exigen de los lectores un esfuerzo continuado en la lectura, por lo que el uso excesivo de la negrita puede resultarles un tanto tedioso, incluso agresivo. Por tanto, es aconsejable utilizarla con mesura.

Subrayado

El subrayado es una forma de dar énfasis a secciones o ciertas partes de un texto trazando líneas horizontales debajo de ellas. Es una práctica que viene de la escritura manuscrita y de la mecanografía, medios donde no había posibilidad de cambiar de forma de escribir o fuente utilizada. Con los actuales sistemas de procesadores de textos el subrayado apenas tiene uso y realmente no se utiliza mucho, ya que casi todos los usuarios prefieren utilizar negrita resaltar información dejando el subrayado para ocasiones muy contadas. En la actualidad se restringe a algunos usos especializados y el destacado de hipervínculos en documentos electrónicos. En este curso, por ejemplo, los ejemplos se subrayan para que no se confundan con las explicaciones o con las partes más importantes del contenido, que suelen ir en negrita.

Si estamos escribiendo en negro el subrayado suele ser en negro, aunque en programas de edición se puede personalizar poniendo diferentes colores. El destacado es un recurso en el que se utilizan diferentes colores pero no disponiendo una raya debajo de aquello que se quiere destacar, sino seleccionando todo el texto y poniéndolo como si fuera un marcador de color fosforescente (amarillo, rosa, verde, azul, etc.). El resaltado puede utilizarse para diferenciar ideas principales y secundarias, aportando énfasis a ciertas partes del texto para jerarquizar la información y que el lector centre la atención en las palabras claves o partes del texto más importantes. 

Recomendaciones

  • Antes de empezar a subrayar hay que llevar a cabo una primera lectura del texto para seleccionar las ideas principales.  
  • Es conveniente ir subrayando párrafo a párrafo. Primero se lee el párrafo y a continuación se subraya la idea principal.
  • Es mejor subrayar palabras clave y no frases enteras, aunque puede darse alguna excepción en esta recomendación.
  • Se puede subrayar en negro o en color, aunque para esto último hará falta un programa de edición.

Cursiva

Cursiva

La palabra cursiva deriva de curro ("correr" en latín), que alude precisamente a una de sus principales ventajas: la rapidez de la escritura manual, con un trazo más rápido y práctico. Por su origen caligráfico tiene, además, un ductus diferente a la redonda: algunos caracteres, como por ejemplo la a, poseen un dibujo propio y, a diferencia de la romana, son de un solo trazo. 

Tipográficamente, la letra cursiva, también llamada letra de carta o letra manuscrita, es un estilo de escritura cuyas características más comunes son la inclinación de sus letras y, aunque no necesariamente, la concatenación de las mismas dentro de cada palabra. 

La cursiva, en español, se utiliza para señalar las siguientes cuestiones:  

Obras de arte
Los nombres de obras de arte, de teatro, poesía, danza, ópera, etc.
Los títulos de libros (no así los de sus capítulos) y publicaciones periódicas (pero no los artículos o secciones de estas), tesis, tebeos, etc.
El barbero de Sevilla, El Príncipe, Elle.
Libros y películas
Se escribe con cursiva los nombres de libros y películas.
Este verano he visto Memorias de África y he leído El Príncipe.
Extranjerismos
Las palabras que se escriben en un idioma que no es el propio: 
Hay un bar indie aquí al lado.
Pseudónimos y apodos
Los seudónimos y apodos si van acompañados del nombre propio:
Manuel Díez, el Cordobés o Ernesto Che Guevara.
Si no acompañan al nombre propio y se mencionan aisladamente van en redonda: Dolores Ibárruri, La Pasionaria.
Palabras destacadas

Las palabras destacadas por el narrador o narradora:
Para triunfar en el emprendimiento hay que innovar.

Nombres en latín
Los nombres en latín de animales, plantas, etc. 
El Homo sapiens es el ancestro del humano moderno.

Las distinciones tipográficas confieren carácter al texto, pero siempre debe tenerse en cuenta que el uso de una única marca o distinción es suficiente para enfatizar el carácter diferente que aquello tiene. Debemos evitar en la medida de lo posible la superposición innecesaria de tipografías distintivas, aunque lamentablemente  es una práctica demasiado habitual. Esto significa que, si subrayas una palabra, no hace falta que, además, la pongas en negrita o que si estás utilizando una cursiva no debes ponerla también en negrita. Una distinción tipográfica es suficiente para destacar algo. 

¿De dónde viene la cursiva? 

Tanto la redonda (o romana) como la cursiva (o itálica) son dos estilos tipográficos que quedaron fijados a partir de la invención de los tipos móviles. Hoy en día, conocemos y empleamos la itálica como complemento del tipo romano, ambos integrados en una misma familia. En el siglo XVI se consideraba y diseñaba como un tipo independiente y existían libros editados enteramente en letra itálica. A partir del siglo XVII, aunque siguieron usándose independientemente, no se grabó ningún tipo romano sin que fuera acompañado del itálico correspondiente. Después se estableció como norma general el uso de la letra romana mientras que la cursiva quedó como la tipografía distintiva.

 

Esta píldora formativa está extraída del Curso online de Desarrollo de Competencias de Comunicación Escrita.

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