El reciclado de envases y residuos de envases es un eje fundamental de la política europea en materia de gestión de residuos, estableciendo objetivos crecientes con plazos definidos y criterios rigurosos para su medición y control. Estas directrices buscan tanto impulsar la circularidad de los materiales como promover la innovación y el cumplimiento normativo en toda la cadena de valor de los envases.

Objetivos y fomento del reciclado

El Reglamento establece los porcentajes mínimos de reciclado que deberán cumplir los Estados Miembros.

Artículo 52 y Anexo XI del Reglamento (UE) 2025/40

Objetivos mínimos de reciclado

La siguiente tabla indica los porcentajes mínimos de reciclado totales y por material en dos horizontes clave:

Material

Objetivo mínimo de reciclado (%)

2025

2030

Total residuos de envases (en peso)

65 %

70 %

Plástico

50 %

55 %

Madera

25 %

30 %

Metales ferrosos

70 %

80 %

Aluminio

50 %

60 %

Vidrio

70 %

75 %

Papel y cartón

75 %

85 %

Excepciones

Existe la posibilidad de que los Estados miembros soliciten una prórroga para ciertos objetivos materiales, con condiciones y límites específicos, acompañada de un "plan de ejecución" detallado (Anexo XI), que debe justificar el aplazamiento, describir medidas de mejora y establecer responsables, calendarios y métodos de financiación.

Se permite, además, que los Estados miembros establezcan objetivos más ambiciosos a nivel nacional respecto a los mínimos comunitarios.

Fomento del reciclado y uso de materiales reciclados

Los Estados miembros también deben promover el uso de materiales reciclados en envases nuevos y otros productos, incluyendo medidas normativas y de mercado para eliminar barreras y favorecer la demanda de materiales secundarios.

Estos objetivos de reciclado obligan a todos los actores de la cadena de valor del envase a planificar y aplicar estrategias avanzadas que aseguren el cumplimiento de los porcentajes exigidos. El seguimiento de estos objetivos es clave para la transición hacia una economía circular, especialmente para fabricantes, envasadores, distribuidores y gestores de residuos.

Criterios para el cálculo y control del reciclado

El establecimiento de criterios claros y uniformes para el cálculo y el control del reciclado de residuos de envases resulta esencial para garantizar que las cifras reportadas sean representativas y transparentes. La correcta medición de los residuos reciclados, la trazabilidad de los flujos materiales y la aplicación de reglas homogéneas permiten comparar eficazmente los progresos entre países, sectores y empresas, y contribuyen a la mejora continua en el cumplimiento de los objetivos medioambientales establecidos por la normativa europea.

Artículo 53 del Reglamento (UE) 2025/40

Peso de los residuos reciclados: momento y método de cálculo

El cálculo del reciclado debe fundamentarse en el peso real de los residuos de envases que efectivamente ingresan al proceso de reciclado. Es decir, únicamente se considerarán aquellos residuos que, tras ser clasificados y después de la eliminación de materiales no aptos o impropios, se transforman en nuevos productos, materiales o sustancias. Esta manera de proceder evita el cómputo de residuos que, si bien han sido recogidos o clasificados, finalmente no llegan a reciclarse y se destinan a otras formas de tratamiento o eliminación, como la incineración sin recuperación de materiales.

En casos excepcionales, es posible medir el peso de los residuos después de las operaciones de clasificación, siempre y cuando se pueda demostrar que:

  • Estos residuos serán efectivamente reciclados posteriormente.
  • No se incluirán en el cómputo los materiales que se eliminen en etapas previas al reciclado y que no vayan a ser reciclados.

Ejemplo

Una planta de reciclaje de plásticos mide el peso de los envases de PET una vez que han sido separados de otros materiales y han pasado por una etapa de limpieza, justo antes de la extrusión que los convertirá en gránulos reciclados. Solamente el peso de los plásticos limpios que ingresan a esta transformación será contabilizado para el cumplimiento de los objetivos de reciclado.

Desglose por materiales y casos especiales

Los envases compuestos o formados por varios materiales deben ser reportados y calculados desglosando cada fracción material (ejemplo: plástico, cartón, aluminio). Este procedimiento permite mayor transparencia, seguimiento y comparabilidad entre los Estados miembros.

No obstante, existe una excepción: si uno de los materiales constituye una parte insignificante (menos del 5 % del peso total del envase), los Estados miembros pueden eximir del desglose de esa fracción menor.

Ejemplo

Una botella de zumo de vidrio con tapón metálico y etiqueta de papel: su reciclado debe contabilizarse separando las fracciones por peso de vidrio, metal y papel, salvo que la etiqueta, por ejemplo, no supere el 5 %, en cuyo caso podría computarse todo como vidrio según lo permita la normativa nacional.

Sistemas de control de calidad y trazabilidad

La normativa exige la implantación de mecanismos efectivos de trazabilidad y control de la calidad a lo largo del proceso de gestión de residuos, lo cual es fundamental para entidades productoras, gestoras, consultoras o las empresas envasadoras que quieran asegurar el cumplimiento normativo.

Estos mecanismos pueden incluir registros electrónicos de los residuos, especificaciones técnicas sobre la calidad de los residuos clasificados y control mediante índices medios de pérdida aplicables en caso de ausencia de datos directos (por ejemplo, estimaciones de mermas en la clasificación de envases de film plástico).

Resulta imprescindible garantizar la veracidad y trazabilidad de la información, especialmente cuando existen traslados de residuos entre instalaciones, Estados miembros u otros países.

La trazabilidad documental se convierte en una herramienta clave para demostrar la transformación efectiva de los residuos en nuevos productos y evitar sobreestimaciones.

Tratamientos y reciclado específicos reconocidos

Se reconocen ciertas modalidades particulares de reciclado, siempre que cumplan estándares de calidad y trazabilidad:

  • Residuos biodegradables tratados por vías aerobias o anaerobias (por ejemplo, compostaje): podrán contabilizarse como reciclados si generan compost, digestato o productos equivalentes que sean utilizados como productos con un aprovechamiento agronómico o ecológico efectivo.
  • Metales recuperados tras la incineración: los metales que se separen y reciclen después de la incineración de residuos pueden contabilizarse, siempre que cumplan la calidad exigida por la normativa europea específica.

Por otro lado, los residuos que se utilicen como combustible, para la generación de energía, como relleno o que acaben en vertederos NO podrán ser computados como reciclados, aunque hayan dejado de ser residuos tras una operación preparatoria.

Ejemplo

Las cápsulas de café de metal sometidas a incineración pueden contabilizarse en la cuota de reciclado si se recuperan los metales del residuo poscombustión y cumplen los criterios de calidad.

Movimientos transfronterizos y exportaciones

Cuando los residuos de envases son trasladados a otros Estados miembros para su reciclado, solo el Estado miembro en el que se hayan recogido podrá contabilizarlos como reciclados. Si los residuos se exportan fuera de la Unión Europea, solamente podrán ser considerados reciclados si se puede demostrar trazabilidad documental y que se han tratado con los requisitos medioambientales equivalentes a los exigidos en la UE, conforme a la normativa de traslados de residuos aplicable.

Es responsabilidad de las empresas y entidades implicadas mantener la documentación y los registros que respalden la gestión adecuada y el destino real de los residuos, especialmente en operaciones internacionales.

En conclusión, la correcta aplicación de los criterios de cálculo y control del reciclado garantiza integridad en los datos, transparencia hacia la ciudadanía y solvencia en los informes regulatorios, al tiempo que refuerza el compromiso medioambiental de los diferentes agentes implicados en la cadena de valor del envase. De este modo, la armonización de los métodos de medición y control constituye un pilar esencial para el avance hacia una economía circular real y eficaz en el ámbito de los envases y sus residuos en la Unión Europea.

Inclusión de la reutilización en los cálculos de reciclado

El Reglamento introduce la posibilidad de que los Estados adapten sus objetivos de reciclado considerando la proporción de envases reutilizables puestos en el mercado y efectivamente reutilizados bajo sistemas de reutilización.

Artículo 54 del Reglamento (UE) 2025/40

¿Cómo se integra la reutilización en los cálculos de reciclado?

Los Estados miembros pueden ajustar sus objetivos de reciclado anual considerando la media de envases de venta reutilizables puestos en el mercado y efectivamente reutilizados en sistemas reglados de reutilización, tomando como referencia los tres años anteriores. Este ajuste se concreta restando la proporción de envases reutilizables al total de envases de venta introducidos en el mercado. No obstante, el Reglamento establece un límite claro: únicamente se podrán restar hasta un máximo de cinco puntos porcentuales sobre la proporción media de envases reutilizables respecto al volumen total, evitando así reducciones excesivas que comprometan los avances en reciclado.

Particularidades para materiales específicos: el caso de los envases de madera

El Reglamento recoge una previsión específica para los envases de madera reparados para su reutilización. En estos casos, las cantidades de envases de madera que resulten de procesos de reparación y sean reutilizadas pueden sumarse a los volúmenes de reciclado exigidos. Esto resulta especialmente relevante para sectores como la logística o distribución, en los que el uso de palets y otros envases de madera reutilizables es habitual.

Implicaciones para las entidades afectadas

Esta normativa exige a todas las personas responsables de la puesta en el mercado y la gestión de envases mejorar la calidad de sus sistemas de registro, trazabilidad y control de datos relativos a la reutilización y reparación de envases, especialmente en lo referido a la documentación de los flujos y la verificación de las cantidades efectivamente reutilizadas.

La correcta integración de la reutilización en los cálculos contribuye a una visión más sistémica y coherente de la economía circular, incentivando la inversión en sistemas de retorno y prolongación de la vida útil de los materiales y ayudando, a su vez, a cumplir los objetivos globales de sostenibilidad marcados por la Unión Europea. Es especialmente relevante en la industria alimentaria, farmacéutica y en sectores comerciales con elevadas tasas de retorno de envases.

 

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