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"La necesidad es un mal, no hay necesidad de vivir bajo el imperio de la necesidad". Epicuro de Samos.

Ahondando un poco más en la motivación, vamos a ver a continuación los diversos tipos que nos podemos encontrar, alguno ya mencionado con anterioridad. Observaremos que la motivación puede ser externa e interna, positiva o negativa, y también centrada en la micromotivación y macromotivación. Hemos determinado esta clasificación básica para entender mejor el tema tratado. 

Motivación externa e interna

Podemos dividir el origen de las motivaciones personales en dos: las necesidades externas y las necesidades internas. Vamos a comentarlas a continuación.

Una persona tiene una motivación externa cuando relaciona su conducta con la recepción de una recompensa o un castigo. Se percibe la conducta como un medio para llegar a un fin, como conseguir un aumento de sueldo, una asunción de mejores funciones laborales, etc. Pero también puede intentar minimizar situaciones negativas, como no perder la posición de privilegio que tiene en la organización, evitar un despido, etc. 

La motivación interna tiene su origen en el interior de la persona, y se considera como una gratificación derivada de ejecutar la conducta. Esta proviene de desafíos relacionados con la personalidad de cada individuo, sus habilidades y características personales.

Teniendo en cuenta lo anterior, una motivación externa parte de incentivos independientes al individuo que las recibe. Mientras que la interna evita toda influencia exterior y se centra en sí misma, algo cada vez más valorado en las organizaciones.

Motivación positiva y negativa

La conducta producida por la motivación está predeterminada por su objetivo final, que puede ser evitar consecuencias consideradas desagradables, o alcanzar resultados estimados como positivos. De esto podemos interpretar la existencia de motivaciones negativas y positivas.

motivaciones negativas

Las motivaciones negativas se producen al iniciar, orientar y mantener una conducta, con la idea de evitar consecuencias desagradables para la persona, teniendo en cuenta que puede ser tanto en aspectos internos (insatisfacción, fracaso...), como externos (reducción del sueldo, descenso de categoría laboral...).

motivaciones positivas

Las motivaciones positivas parten de aspectos completamente opuestos, iniciando, orientando y manteniendo la conducta con la intención de conseguir algo positivo. Y al igual que en las motivaciones negativas, podemos encontrar aspectos internos (satisfacción, triunfo...) o externos (aumento de sueldo, aumento de categoría...).

Actualmente las tendencias recomiendan fomentar motivaciones positivas, con mezcla de aspectos internos y externos, recurriendo a motivaciones negativas en casos límite, ya que su utilización puede ser útil a corto plazo, pero siempre inútil a medio y largo plazo.

Micromotivación y macromotivación

La motivación laboral tiene mucho que ver con las políticas y planes de la organización, pero también con la cultura que se ha implantado en la misma. Vamos a ver a qué nos referimos al hablar de micromotivación y macromotivación exactamente.

micromotivación

La micromotivación será el apartado relacionado con la creación de incentivos dentro de la organización que provoquen en la persona conductas tendentes a satisfacer sus necesidades, aumentando el rendimiento, promoviendo incentivos salariales, mejora de las condiciones físicas del puesto de trabajo, etc.

macromotivación

Por otra parte, nos encontramos con la macromotivación, que intenta emitir planteamientos generales a las personas, derivando en ideas que cada persona hace suyas ya que ofrecen aspectos motivantes relacionados con condicionantes culturales que el individuo recopila en la organización a lo largo de su estancia en ella.

Es imprescindible que la organización asemeje la dirección de la micromotivación con la macromotivación, ya que si se contraponen se producirá una disfunción entre los objetivos finales a los que se quiere llegar, y la forma y acciones mediante las cuales se pretende llegar. No se puede fomentar la conciliación de la vida familiar y laboral (macromotivación), animando a que las personas realicen muchas horas extra e incluso se lleven trabajo a sus casas (micromotivación).

Para quedarnos con la idea general de lo que hemos aprendido hasta este momento diremos que la motivación laboral se entiende como un proceso en el que se inicia, orienta y mantiene una conducta que permitirá al trabajador alcanzar sus objetivos y los de la organización. La complejidad del proceso exige un trabajo continuo y constante en todos los temas motivacionales. 

 

Esta píldora formativa está extraída del Curso online de Del Trabajo en Grupo a los Equipos de Alto Rendimiento.

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