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Curso de Inteligencia Emocional

Personalidad, tipos de personalidad

    La mejor forma de conocer a las personas es comunicándonos de forma efectiva con ellas y estando en contacto directo. De este modo conseguiremos una información muy valiosa, exponer una situación personal o plantear un proyecto o modificación. Hemos de trabajar duro para que así sea. Las personas que quieren mejorar aspectos de su vida social, laboral o personal tienen que pensar en la importancia de la comunicación, con la intención de ir aprendiendo continuamente, adaptándose a las nuevas formas de comunicación, tipos de mensajes, medios y otros aspectos de interés. Para ello, y en relación directa con la personalidad de cada uno, entran en juego aspectos psicológicos mediante los cuales podremos saber cómo es nuestro interlocutor y tener la opción de comunicarnos de una u otra forma.

    Para ahondar un poco más en este tema, vamos a exponer aspectos que nos ayudarán a determinar nuestra tipología concreta de personas, que ha de incluir:

El tipo de persona
Identificar de forma genérica a la persona que tenemos delante con una etiqueta sencilla como tímido, indeciso, hablador, etc. partiendo de la premisa de no juzgar a esa persona, sino para comprenderla.
Características
Concretando lo relacionado con los aspectos principales utilizados por el individuo, registrando sus actitudes, comportamientos y reacciones ante una situación dada.
La atención
Selección de la mejor forma en la que nos podemos comunicar con un individuo concreto, identificando sus necesidades con la forma en la que nos relacionamos con él.
Errores
Conocer de forma amplia los errores más comunes que se pueden dar, descubriendo las particularidades de cada uno de nosotros, lo que puede molestar o no ser adecuado en cada ocasión, con la intención de no repetirlos.
Ver Actividad Tipos de autoestima

Mejorar nuestra interrelación con los demás

Si realmente queremos optimizar y mejorar nuestra interrelación con los demás, hemos de fomentar conocimientos sobre emociones, habilidades sociales, análisis y percepción, para poder determinar aspectos de interés sobre las personas que tenemos delante.

A continuación vamos a exponer una especie de guía orientativa sobre factores de interés de cada persona. Lo tomaremos primero de forma genérica, y ahondaremos luego en cada caso, ya que ésta sería una visión global y cada uno de nosotros es único. Podemos encontrarnos diversos tipos de personas que tengan una, ninguna o varias de estas características.

Indeciso  

Aspectos principales.

    Nos encontramos ante individuos que tienen muchas dudas y suelen ser inseguros, de modo que requieren mucha atención y dedicación para fijarnos en ciertas reacciones ante determinados estímulos que pueden recibir por nuestra parte. Suelen ser personas que siempre buscan muchas opciones para evitar el arrepentimiento, por ejemplo, a la hora de adquirir un producto en un comercio.

Recomendaciones para interrelacionarnos correctamente:
No es recomendable presionar ni imponer un punto de vista determinado, sino que es mejor fomentar la tranquilidad, la confianza con palabras que promuevan la cooperación, la empatía y el ofrecimiento claro de escucha. Es conveniente ofrecer información sobre los temas en los que notamos su interés, atrayendo su atención y resumiendo de vez en cuando los puntos más interesantes, desde la tranquilidad y promoción de sinergias.
Lo que hay que evitar:

    Hacerle sentir que su indecisión es extraña, que es un bicho raro. No son personas a las que les guste ser el centro de atención, porque esto aumenta su nerviosismo. Esto nos hace ver queno debemos ser excesivamente concretos en nuestros comentarios. Si desgranamos un tema especifico  hasta el final, corremos el riesgo de que la comunicación se estanque y el interlocutor no nos preste su atención.

Silencioso

Aspectos principales.

   No nos ofrece ni sus sensaciones o emociones positivas ni negativas en relación con el tema tratado, se lo guarda para él, al igual que otras opiniones. Suele reflexionar mucho sobre la situación en la que está, nos estudia y ve cuáles son nuestras características principales.
Recomendaciones para interrelacionarnos correctamente:
    Ser empáticos, amables e interesados por entenderles, conocer sus necesidades y deseos, utilizando para ello preguntas cerradas, facilitando el Sí o No como respuesta y utilizando la comunicación no verbal para reforzar y potenciar cada una de nuestras palabras.
Lo que hay que evitar:
    Si nuestro interlocutor habla poco o no dice nada, podemos pensar que no nos escucha y optar por elevar la voz. No debemos hacerlo porque no nos escucha. Si se anima a hacer algún comentario nunca le interrumpiremos, evitando del mismo modo largos silencios o pausas incómodas.

Egocéntrico

Aspectos principales.

    Se trata de una persona que sabe de todo, y que parece tener una opinión fundada y con una base firme sobre cualquier tema del que hablemos. Intenta controlar la situación, ya que se muestra como alguien superior que no acepta consejos y al que solo le agradan los elogios. Reitera en todo momento sus conocimientos sobre el motivo de la conversación, recalcando aspectos que no son de su agrado.
Recomendaciones para interrelacionarnos correctamente:
La objetividad es clave para comunicarnos con este tipo de personas, probando nuestros conocimientos con información veraz. Escucha activa, asertividad, empatía e interés por sus necesidades serán claves, si consideramos que no podemos establecer una comunicación fluida y correcta siempre tenemos la opción de retirarnos de forma sutil, dejando siempre una puerta abierta.
Lo que hay que evitar:
De entre todas las cosas que más pueden molestar a este tipo de individuos, evitaremos interrumpir de forma radical, discutir o mostrar impaciencia o desconocimiento.

Reflexivo

Aspectos principales:

Buscará información amplia y objetiva sobre el tema tratado. No suele decantarse por una u otra posición con facilidad, sino que estudia diversas opciones y decide.
Recomendaciones para interrelacionarnos correctamente:

    La paciencia es muy importante en este caso. Aportaremos la información que dispongamos de forma objetiva y completa, nos adaptaremos a su ritmo y, si es preciso, le dejaremos pensar ofreciéndole el tiempo que necesite para la retroalimentación.

Lo que hay que evitar:
    La prisa es una mala consejera, y con este tipo de personas más. Por lo tanto, no presionaremos para que decidan una u otra posición, no les interrumpiremos cuando hablen y nunca dejaremos que se pongan nerviosos por nuestra culpa o ganas de acabar.

Conversador

Aspectos principales:

Le gusta hablar de cualquier cosa; da igual el tema tratado inicialmente. Seguramente saltará de uno a otro continuamente. Requieren mucha atención y tiempo, ya que pueden pasar de un tema a otro sin problemas, aunque siempre se interesan y tienen en cuenta lo que el interlocutor les expone.
Recomendaciones para interrelacionarnos correctamente:
    Buscaremos focalizar la atención hacia lo que deseamos comunicar y los objetivos de la comunicación, resumiendo periódicamente los puntos principales en relación al tema que nos ocupa. Las opiniones de otros individuos (amigos, compañeros de trabajo...) son muy tenidas en cuenta.
Lo que hay que evitar:
Hemos de procurar que su entusiasmo no decaiga. No debemos mostrarnos cansados o abatidos y evitaremos discutir, sobre todo en asuntos personales.

Discutidor

Aspectos principales:

Le encanta hablar y principalmente discutir y contrastar opiniones encontradas, ya que siente que tiene poder para criticar, hacer dudar o responsabilizar al que tiene delante. Se muestra superior con respecto a las personas que le rodean, pudiendo poner al límite la capacidad de aguante del interlocutor que tiene delante.
Recomendaciones para interrelacionarnos correctamente:
La firmeza al escuchar y ofrecer feedback son muy importantes. Aportaremos datos que refuercen nuestra opinión sobre lo tratado. Es interesante darle la razón en algún aspecto, utilizando la escucha activa, empatía, paciencia y buen humor desde la tranquilidad.
Lo que hay que evitar:
Discutir o mostrar debilidad no es conveniente, al igual que dejarse impresionar por ironías o recibir críticas considerando que son personales.

Tímido

Aspectos principales:

Es un tipo de persona reservada que no suele mirar directamente a los ojos, y que pone una gran distancia entre él y su interlocutor. Su postura puede llegar a ser encorvada, lo que sugiere falta de seguridad. Le cuesta mucho preguntar por considerar que puede quedar en ridículo, algo que generaría en él temor y ansiedad.
Recomendaciones para interrelacionarnos correctamente:
Hay que aumentar la seguridad de estas personas, aportando y reforzando los datos positivos, los consejos y todo lo que pueda ayudar a que la persona se sienta cómoda y liberada. Intentaremos que la comunicación se lleve a cabo en un ambiente tranquilo, sin nadie cerca, ofreciendo la unión optima entre comunicación verbal y no verbal, ya que por ejemplo los gestos permitirán que establezca contacto visual con nuestros brazos y manos, teniendo así un punto de referencia que ayuda al fomento de la seguridad en ese momento.
 Lo que hay que evitar:
    La mirada fija en busca del reto es muy desaconsejable, al igual que acercarnos a su espacio vital o interrogarlo delante de otras personas.       

Escéptico

Aspectos principales:

Desde un principio toma una actitud defensiva, maximizando aspectos negativos del tema tratado y minimizando los positivos, recalcando desventajas y omitiendo los beneficios. No variará sus opiniones por lo que normalmente discutirá, expresando, en ocasiones su sensación de que está siendo manipulado por el interlocutor.
Recomendaciones para interrelacionarnos correctamente:
La objetividad sobre nuestros comentarios es muy importante, y puede ser reforzada probando lo que decimos de alguna forma palpable. Seremos asertivos, potenciando la empatía, seguridad y paciencia, reiterando la importancia de los aspectos positivos y beneficiosos de lo que nos ocupa, minimizando otros que no son tan interesantes.
Lo que hay que evitar:
No le dejaremos solo, ya que reforzará ideas negativas como la falta de atención. Cuando estemos con él no le miraremos como a un bicho raro por sus comentarios negativos ni seremos impacientes. También evitaremos en cualquier caso la discusión. Evitaremos remarcar las desventajas u ocultarlas.

    Tanto éstos como otros muchos tipos de aspectos relacionados con la personalidad nos podemos encontrar cada día por lo que es preciso que conozcamos las opciones más comunes e individualicemos la comunicación, para saber cómo actuar en cada caso.

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