La energía eólica La energía eólica tiene una procedencia directa de la energía solar. Está producida por el calentamiento diferencial del Sol en los mares, valles y montañas, lo que provoca diferentes niveles de calentamiento y presión en la atmósfera. El desplazamiento del aire tiende a eliminar estos desequilibrios de presión, produciendo así el viento. El aprovechamiento de la energía cinética del viento se realiza mediante el empleo de aerogeneradores o aeroturbinas, que la transforman en energía útil, y que pueden instalarse de forma individual o colectiva, denominándose en este último caso "Parque Eólico". Sus aplicaciones van desde una simple conversión mecánica hasta la producción eléctrica, tanto en lugares aislados como para el suministro a la red eléctrica.