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Elegir el momento

Al principio, nos puede parecer difícil encontrar un momento en el día para relajarnos, pero debemos reservarnos al menos 10 o 20 minutos para poder realizar la relajación, apartando el estrés, la ansiedad, la rutina diaria y reservándonos ese rato para nosotros mismos, de modo tranquilo. Todos sabemos que ?las prisas no son buenas? y eso no aportará a nuestro cuerpo una sensación agradable, más bien el efecto contrario.

Tómate tu tiempo, proporcionando al cuerpo y a la mente un descanso, con los cinco sentidos puestos en ello y con tranquilidad.

Los mejores momentos suelen ser al levantarse, entre comidas o al acostarse. Intenta acostumbrarte a realizar esta práctica siempre a la misma hora, para que se convierta en una costumbre diaria y así los beneficios de la relajación se generalicen.

A primera hora de la mañana se recomienda hacer la sesión más larga y, si se tiene problemas para conciliar el sueño, hacerla al acostarse, pero no practiques un programa demasiado intenso por la noche para que tu mente no se active excesivamente al concentrarse en el entrenamiento.

Hazlo con el estómago vacío o dos horas después de las comidas, ya que, si tu cuerpo está haciendo la digestión, no conseguirás una relajación adecuada y profunda.

Intenta estar solo y que nadie te interrumpa y, si no es así, advierte a la gente de tu alrededor que durante la práctica no te molesten. Aun si alguna vez te ves sorprendido o importunado, no te levantes bruscamente para que no se produzca ningún tipo de mareo o malestar. Ve saliendo de la relajación, despacio y progresivamente, cualquier cosa puede esperar un minuto.

La ropa

Debes ponerte siempre ropa cómoda, que no esté ceñida a la cintura, para que la circulación y respiración sean libres. Lleva ropas amplias y de fibras naturales, preferiblemente.

Si por alguna circunstancia tienes que realizar la relajación durante el trabajo, evita cualquier prenda que te apriete aflojándola un poco, quítate los zapatos, el reloj, las gafas, las lentillas, las joyas o cualquier otra cosa parecida. Lo que queremos es liberarnos de todas las tensiones y presiones.

El lugar

El lugar - 2El lugar debe estar bien ventilado para que no haya malos olores y tu respiración sea lo más pura posible.

Debes encontrar un lugar tranquilo, silencioso y donde te sientas relajado. El dormitorio propio suele ser un sitio ideal. Evita la cama o un colchón, ya que una superficie firme favorece una relajación más rápida y más profunda. Si hay ruidos exteriores, utiliza unos tapones de cera.

Procura que la luz sea la adecuada. Ni muy fuerte como para interferir o desconcentrarnos, ni muy oscura como para quedarnos dormidos.

Apártate de cualquier estímulo que pueda interrumpir la relajación: desconecta o descuelga el teléfono y apaga la televisión o la radio. Si lo deseas, puedes poner una música suave, con sonidos de agua o de naturaleza.

Es importante mantener una temperatura agradable y cómoda en la habitación que permita la relajación muscular. El frío en las extremidades impide una buena relajación, por lo tanto aumenta la temperatura ambiente o bien tápate con una manta. Esto es conveniente cuando uno se va a relajar, ya que nos proporciona resultados más concluyentes.

Recuerda que durante la relajación tu metabolismo se vuelve más lento para conservar la energía y eso te puede producir una sensación de frío.

Curiosidades sobre la aromaterapia

Otra forma muy placentera de relajar nuestro cuerpo y nuestra mente es tomar un baño de agua caliente con las piernas elevadas al que se añaden dos o tres cucharadas soperas de sal marina. Si quieres potenciar los beneficios puedes utilizar la aromaterapia.

Seguramente no conocías todo esto sobre los beneficios de la aromaterapia.

Si has escuchado hablar de la aromaterapia tal vez consideres que sólo se trata de aromas; con el simple fin de relajarte; sin embargo, esta tiene muchos más beneficios de los que te imaginas. A continuación, te presentamos algunos datos que seguramente no conocías.

Aquí tienes un resumen de la aplicación de los aceites en el cuerpo: 

El lugar
Fuente de la imagen: Acu Aroma

Saber más. 

La posición

Savasana

Savasana es la postura de relajación por excelencia. También se la conoce como ?postura de cadáver? o "postura del cuerpo muerto". El verso 32 del capítulo primero del Hatha Yoga Pradipika dice: ?Savasana es la postura de estar recostado de espaldas en el suelo, completamente estirado como un cadáver. De esta forma el cuerpo se libera de la fatiga causada por otras asanas e induce a la calma.?

Su correcta colocación es la siguiente:

  1. De espaldas en el suelo, con las manos a los lados de los muslos un poco separadas de ellos y  las palmas hacia arriba.
  2. Cierra los ojos y, si es posible, pon una tela negra doblada cuatro veces encima de ellos. Pon los talones juntos y los dedos separados.
  3. Al principio respira profundamente. Luego la respiración debe ser suave, lenta sin ninguna sacudida que pueda repercutir sobre la columna o el cuerpo.
  4. Concéntrate en realizar espiraciones profundas y suaves en las que las fosas nasales no deben sentir el calor del aire.
  5. El maxilar inferior deberá caer, la lengua quieta y hasta los ojos deberán mantenerse completamente pasivos.
  6. Relájate completamente y respira lentamente.
  7. Si la mente divaga vuelve a concentrarte en tu respiración.
  8. Al principio es fácil caer en el sueño, pero, a medida que los nervios se vuelven pasivos, uno se siente completamente relajado y repuesto.

Aparte de una correcta posición, debemos tener en cuenta una adecuada respiración. El dominio del Prana depende del sistema nervioso. Una firme, suave, fina y profunda respiración, sin sacudida alguna del cuerpo, suaviza las alteraciones nerviosas y calma la mente. La fatiga provocada por la civilización moderna genera un esfuerzo para nuestro estado mental, para la cual la postura de Savasana es el mejor antídoto. Cuando se obtiene una buena relajación se siente fluir la energía desde la parte de atrás de la cabeza hasta los talones, y no por otro camino. Asimismo se percibe como una elongación del cuerpo.

El objetivo de la relajación es que se adquiera una reducción de la actividad. Debemos ser capaces de relajarnos en cualquier momento, ambiente y posición. Algunas de las posturas más usuales, aparte de Savasana, son:

Postura sentada - 1ª opción

  • En una butaca con respaldo alto para que puedas apoyar la cabeza y los brazos.
  • Los codos ligeramente doblados.
  • La espalda y occipital bien apoyados sobre el respaldo, pudiéndose colocar cojines o almohadones si se necesita.
  • Los pies completamente apoyados en el suelo.
  • Las rodillas ligeramente ladeadas hacia fuera para evitar tensiones en los muslos.
  • La nuca en una superficie de apoyo.
  • Los brazos extendidos a los lados del cuerpo.
  • Las palmas de las manos hacia abajo.
  • Los pies ligeramente hacia afuera.

Postura sentada - 2ª opción

  • El cuerpo sin tensión.
  • Los brazos colgando.
  • La espalda encorvada.
  • La cabeza hacia delante.
  • El tronco hundido en sí mismo, sin inclinación.
  • Los brazos balanceados y sobre los muslos, apoyando el tercio superior del antebrazo.

Postura tumbada boca arriba - 1ª opción

  • La nuca apoyada sobre un almohadón.
  • La barbilla en dirección hacia el pecho, disminuyendo ligeramente la curva cervical.
  • Los brazos extendidos a lo largo del cuerpo.
  • Los codos ligeramente doblados.
  • Las palmas de las manos hacia abajo.
  • Las puntas de los pies ligeramente hacia afuera.

Postura tumbada boca arriba - 2ª opción (con muchos cojines)

  • Debajo de la cabeza y nuca colocamos un cojín o almohadón.
  • Debajo de las rodillas colocamos cojín o almohadón para que queden ligeramente hacia arriba y hacia afuera en un ángulo suave.
  • Las piernas separadas y el peso en las pantorrillas.
  • Dos almohadones, uno a cada lado del tórax, para apoyar los brazos de manera que los codos queden alejados unos 20 cm del cuerpo y las muñecas cerca de él.
  • Las manos ligeramente descolgadas de los almohadones.

La posición tumbada, en cualquiera de las dos opciones, nos facilita la educación hacia la respiración abdominal, la cual nos ayuda a liberar tensiones profundas del eje vertebral.

 

Esta píldora formativa está extraída del Curso online de Técnicas de Relajación Física Activa.

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